La administración del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, externó hoy su beneplácito por el fallo de un juez federal que convalidó las actividades de espionaje conducidas por la Agencia Nacional de Seguridad (NSA).

 

“Estamos complacidos de que la corte haya encontrado que el programa de recolección masiva de datos telefónicos es legal”, dijo el vocero del Departamento de Justicia, Peter Carr.

 

El juez William Pauley en Nueva York determinó que el programa representa la ofensiva del gobierno estadunidense para eliminar “la red de terror de Al-Qaeda” al tratar de dar sentido a comunicaciones fragmentarias y pasajeras.

 

Estimó que un programa de recolección de registros de llamadas pudo haber ayudado a evitar el ataque terrorista de septiembre de 2001, por lo que la estrategia actual del gobierno puede interpretarse como una reacción a tales atentados.

 

Pauley dio además al gobierno federal la prerrogativa de desechar una queja contra el programa interpuesta por la Unión Estadunidense para las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) que intentaba frenar el espionaje telefónico.

 

Su fallo se produjo dos semanas después de que el juez Richard Leon, de la corte federal de apelaciones en esta capital, falló indicando que la recolección de datos contra dos individuos probablemente representa una violación a la Constitución de Estados Unidos.

 

“No puedo imaginarme una invasión más indiscriminada y arbitraria que esta recolección sistemática y de alta tecnología, del almacenamiento de datos personales de virtualmente todos los ciudadanos a fin de analizarla sin aprobación judicial”, apuntó el magistrado en sus consideraciones.