Pocos o casi nadie han quedado contentos con la definición de grupos para el Mundial 2014.

                  Claro, está Argentina, que ni en el más dulces de sus sueños hubiera soñado con tener por rivales a Nigeria, Bosnia e Irán, con el añadido de que su cruce para octavos de final tiende a ser contra Suiza, Francia o Ecuador, y que, por si hiciera falta más, jugará sus tres partidos al sur de Brasil: cerca de su territorio y muy lejos del pesado calor del norte brasileño.

 

Claro, Colombia hoy disfruta de una inmensa gratificación por haber alcanzado la puntuación necesaria para ser cabeza de serie y es arrollador favorito de su grupo al tocarle Grecia, Costa de Marfil y Japón.

 

Sin embargo, casi todos traen queja bajo el brazo.

 

Los brasileños no logran entender, más allá de su grupo que le es por demás accesible, que en octavos de final aguarde ya un gigante del balompié mundial. Si los pronósticos se cumplen, uno de los dos finalistas de la pasada Copa del Mundo (España u Holanda), serán contrincantes del anfitrión así de pronto. El país sede solía ser ayudado en los “sorteos dirigidos”, pero ha dejado de ser norma al menos en los últimos dos certámenes. Por poner un paralelo: en 2006 Alemania enfrentó en sus primeros cuatro citas a Costa Rica, Polonia, Ecuador y Suecia; en 1998, Francia debió enfrentar a Arabia Saudita, Sudáfrica, Dinamarca y Paraguay. Ahora Brasil la lleva mucho más difícil.

 

Ahora que si de quejas hablamos, está el asunto del clima que no iba a cambiar demasiado con los ajustes de horarios (se engañó el que quiso: estos estaban previstos para favorecer mayores audiencias televisivas y no para aligerar la exposición a elevadas temperaturas).

 

Los ingleses están trinando porque, de entrada, los aventaron a un grupo con Uruguay e Italia, pero todavía más porque les tocó la rifa del tigre en cuanto a horarios: ellos, tan cómodos en el juego bajo lluvia y viento de sus islas, van al Amazonas a actuar bajo cuarenta grados centígrados en Manaos. Esto iba a ser a las 9 de la noche de Brasil y la mejor noticia para los británicos hubiera sido que se pospusiera incluso otra hora, aunque bonita sorpresa: en vez de eso, se adelantó tres. Los ingleses insistieron que preferían no hubiera movimiento en ese horario, que mejor se dejara a las nueve de la noche, lo cual FIFA no concedió… Y es que un jugoso Italia-Inglaterra a las dos de la mañana de Europa no convoca lo mismo que si se hace a las once de la noche.

 

El seleccionador Roy Hodgson pareció salar a sus huestes desde la semana pasada. Había dicho algo así como “prefiero el grupo de la muerte, pero no jugar en Manaos”. Pues bien: le tocó grupo de la muerte y debutar en Manaos. Hodgon llegó a irritar al alcalde de la urbe amazónica con estas palabras: “No soy experto al respecto, sólo estoy repitiendo lo que todo el mundo me explica. Manaos es que quiero evitar y Porto Alegre el ideal (…) para los jugadores del norte de Europa será todavía peor. Tendremos más oportunidades si nos quedamos en una sede con el clima más agradable”. ¿Cuál puede llegar a ser la diferencia de clima entre Porto Alegre y Manaos? Ni más ni menos que, ¡cuarenta grados centígrados!

 

Otros furiosos, y con derecho, son los estadounidenses, a quienes tocó quizá lo peor posible: acaso el más duro de los europeos (Portugal), acaso el más duro de los africanos (Ghana) y todo rematado con el para muchos máximo favorito a coronarse (Alemania).

 

Y si así seguimos, el capitán español Iker Casillas ha declarado este domingo con toda la razón del mundo: ¿cómo es posible que el grupo de Brasil-México-Croacia-Camerún, abra ante que el suyo, y que los últimos partidos del sector de España-Holanda-Chile-Australia sean antes? A lo que se refiere es a que Brasil podrá cerrar la primera ronda ya sabiendo qué hacer para escoger o evitar sinodal en octavos.

 

Muchas críticas; más de las que suele haber.

 

Y, en el fondo, sigo con la idea de que comparativamente, a México no le fue en absoluto mal. Aunque eso no significa que hoy el Tri sea favorito para ocupar una de las primeras dos plazas del bloque A (que, por ahora y hasta no saber que traen los once de verde, lo son Brasil y Croacia).

 

 

Alberto Lati

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