Mucho protestamos en el contexto futbolístico mexicano, que la selección mexicana dispute sus partidos amistosos en Estados Unidos, obteniendo a cambio de ellos jugosos contratos e ingresos, mas nulo aprendizaje y experiencia.

                Sin embargo, ese fenómeno no resulta exclusivo del Tricolor y, de hecho, cada vez es más recurrente en representativos de máximo nivel.

 

Brasil, por ejemplo, rara vez organiza cotejos preparatorios frente a selecciones de primera línea. Estos son algunos de los compromisos no oficiales disputados por la verdeamarela en el último año: frente a Irak, Japón, Australia, Corea del Sur, Zambia y más adelante irá a Sudáfrica.

 

El monto cobrado por juego es de un par de millones de dólares, aunque aquel Brasil-Argentina efectuado en Qatar, se dice que reportó 3.5 mdd a cada selección.

 

A esta moda de hacer giras comerciales dignas de rock star (o de diplomático) se ha colgado muy pronto la actual multicampeona España. Al ajetreo que supone la temporada a nivel de clubes más los encuentros eliminatorios, se ha añadido que el cuadro ibérico rara vez organiza ya un amistoso a menos de seis mil kilómetros de distancia.

 

Desde que se coronó en el Soccer City de Johannesburgo en el Mundial 2010, España ha jugado con México en el Azteca, con Estados Unidos en Boston, con Venezuela en Puerto la Cruz, con Costa Rica en San José, con China en Sevilla, con Puerto Rico en Bayamón, con Arabia Saudita en Pontevedra, con Panamá en Panamá, con Uruguay en Qatar, con Haití en Miami, con Irlanda en Nueva York, con Ecuador en Guayaquil, y ahora ha confirmado partidos en Guinea Ecuatorial el 16 de este mes y en Sudáfrica tres días después.

 

Guste o no, aporte algo al seleccionador o no, la Real Federación Española de Futbol aprovecha de esta forma la categoría de mejor equipo del mundo que tienen quienes portan su uniforme.

 

A cambio, cobra cuando menos 3.3 millones de dólares, aunque algunas fuentes señalan que la cifra ha subido hasta los 6 millones por partido. Antes de la racha triunfal que arrancó en la Eurocopa 2008, España ingresaba por cotejo apenas 800 mil dólares, pero entonces su plantel no reunía semejante glamur y devoción mundial.

 

No podemos pelearnos con el hecho de que este deporte es un negocio y, mucho menos, con la realidad de que los futbolistas tienen un valor comercial muy elevado. El asunto es, encontrar un balance, porque las fechas FIFA son muy pocas y a veces cuesta creer que se desperdicien de tal manera.

 

Esta España lo ha ganado todo, algo que el actual Brasil no puede presumir. Más aun, si consideramos que el scratch du oro no ha tenido eliminatorias al ser anfitrión, muy imprescindible le hubiera resultado armar partidos que implicaran un verdadero reto. En cuanto a los ibéricos, el tiempo dirá que tan caro o barato les saldrá este negociazo.

 

Ir a jugar a Guinea Ecuatorial no luce como la mejor preparación y más bien suena a la pretemporada en Tailandia, Malasia, China, que hacen muchos de los grandes clubes del continente.

 

Un dato interesante al respecto es que la única liga que no tuvo clubes saliendo de Europa en pretemporada, fue la alemana. La prioridad ahí está clara y la selección germana mantenía una tónica también conservadora en su agenda, aunque empieza a caer en la seducción de los millones ya con alguna gira a Estados Unidos en mayo pasado.

 

Así es hoy el futbol. Así aprenden todos a trabajar sin dejar de lucrar. Inevitable.

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Alberto Lati

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