WASHINGTON. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, destacó que la misión del Buró Federal de Investigaciones (FBI) “continúa expandiéndose” porque va cambiando la naturaleza de las amenazas que afronta el país, durante un discurso de bienvenida al nuevo director de esa agencia, James Comey.

 

Comey asumió el cargo el pasado 4 de septiembre en reemplazo de Robert Mueller, quien renunció a la dirección del FBI después de 12 años. Fue el fiscal Eric Holder ante quien había jurado al cargo en privado.

 

En una ceremonia en la sede del FBI, en Washington, ante unos 3 mil 500 empleados de esa agencia, Obama subrayó que valores como la integridad, la fidelidad y la valentía han guiado durante toda su carrera a Comey y, por ello, señaló que “es difícil imaginar a alguien más cualificado” para liderar la entidad.

 

“Lo que me dio confianza en que era el hombre correcto para este trabajo (…) fue el sentido de que es alguien que sabe lo que está bien y lo que está mal, y está dispuesto a actuar sobre esa base cada día”, dijo el presidente sobre el otrora exfiscal federal.

 

Comey, de 52 años, experimentado fiscal y republicano, “es el más tranquilo en una habitación durante una crisis”, agregó Obama al definirlo como el “líder perfecto” para una organización encargada de la lucha contra el terrorismo y la ciberseguridad, entre otros asuntos.

 

Tres ex directores del FBI y dos ex secretarios de Justicia, entre ellos John Ashcroft, estaban entre la concurrencia a la ceremonia de juramentación de Comey en la sede de la avenida Pensilvania.

 

En un discurso, Comey enfatizó que el FBI nunca debe abusar de su poder y que éste debe ser “independiente de todas las fuerzas e intereses políticos”, y agregó que él se encargará de que todos los nuevos agentes del buró visiten el monumento de Martin Luther King en Washington como un recuerdo de los excesos de la era de la lucha por los derechos civiles, cuando el FBI trató a King y a otros como una amenaza para la seguridad interna y los espió.

 

Existen “peligros de colocarse al margen de toda supervisión y responsabilidad”, dijo Corney.

 

La presencia del ex secretario Ashcroft, en el evento, trajo a la memoria el pasado de Comey. En un famoso episodio de las luchas internas sobre la guerra contra el terrorismo durante el gobierno de George W. Bush, Ashcroft y Comey se mantuvieron juntos al negarse a firmar un programa de vigilancia que consideraban ilegal.

 

Fue en 2004 que se opuso desde su puesto de secretario de Justicia interino a aumentar los controles sobre llamadas telefónicas y comunicaciones electrónicas dentro de Estados Unidos llevadas a cabo por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA). (EFE y AP)