El Inter con capital internacional

Alberto Lati

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Quizá por el torbellino de partidos eliminatorios del momento, la semana pasada se generó una noticia a la que no se prestó la atención que amerita: que el Internazionale de Milán, uno de los grandes del futbol europeo y algo más que un símbolo para millones de italianos, pasó a manos de un propietario indonesio.

 

De esta forma, el Inter se suma a una amplia lista de gigantes del balón cuyo dueño es ajeno a la cultura local. Chelsea, Manchester United, Asenal, Paris St. Germain, Mónaco, Manchester City, Málaga, AS Roma, todos coinciden en esa peculiaridad: tener a un extranjero como máximo accionista y responsable de los destinos de la institución.

 

Lo del Inter, sin embargo, resulta tan sorprendente e impactante como en su momento fue la venta del Manchester United al magnate estadunidense Malcolm Glazer (por entonces, un sector de seguidores de los red devils fundó el FC United en categoría semiprofesional y decidió no volver al estadio bajo el grito de “United´s soul is never sold” o “El alma del United nunca será vendida”).

 

Sucede que, como con el United, el Inter es un equipo que tiene demasiado cerca el periodo más exitoso de su historia al haberlo ganado todo con José Mourinho (es decir, que pese a la mediocre campaña anterior, no urgía un cambio) y que su masa social disfrutaba de cierto tipo de afinidad con la familia Moratti, encargada de la entidad desde seis décadas atrás.

 

Bajo la gestión de Angello Moratti, brotó el apodado Grande Inter dirigido por Helenio Herrera en los sesenta. Para igualar los logros de su padre, Massimo Moratti despilfarró mil millones de dólares y contrató a 18 reconocidos directores técnicos sin alcanzar la meta de volver a ser campeones de Italia. El listado de cracks que desfilaron por el Inter durante los 17 años de sequía, podría servir como convocatoria de lo mejor del mundo en los noventa y primeros dosmiles: Roberto Baggio, Ronaldo, Iván Zamorano, Salvatore Schilacci, Youri Djorkaeff, Paul Ince, Álvaro Recoba, Roberto Carlos, Clarence Seedorf, Gabriel Batistuta, Robbie Keane, Christian Vieri, Hernán Crespo, Diego Simeone, Laurent Blanc, Juan Sebastian Verón, Juergen Klinsmann, Paulo Souza, Denis Bergkamp, Sergio Conceicao, Matthias Sammer, Sinisa Mihajlovic, Emre, Fabio Cannavaro, Christian Panucci.

 

Finalmente esta historia cambió cuando la penalización a la Juventus implicó otorgar al Inter un título que ya había sido concedido a su acérrimo rival, y, después, cuando José Mourinho vivió el mágico 2010.

 

Parece curioso que el equipo que se llama Inter por haber sido fundado por disidentes del AC Milán que querían permitir jugar a foráneos, primero alineó un once de puros extranjeros en los años noventa (en todo el plantel, había más argentinos que italianos) y ahora ya pertenece a manos indonesias.

 

Una faceta, la de jeques y oligarcas en el palco de honor, a la que pronto se habituaron en la Premier League inglesa y que se ha hecho súbitamente común en la Ligue 1 francesa, pero que se había resistido a la Serie A italiana. Por mucho tiempo se especuló que Silvio Berlusconi vendería al Milán a capital del Golfo Pérsico y la familia Gaddafi llegó a tener acciones en la Juventus.

 

Sin embargo, la Roma rompió tal paradigma al haber sido adquirida por el millonario italo-estadunidense Thomas Di Benedetto, con intereses también en los Medias Rojas de Boston de las Grandes Ligas. Caso similar, el empresario indonesio Erik Thohir ya tiene experiencia en el deporte de las barras y las estrellas: ahí, encabeza un grupo de inversión que gestiona a los 76ers de Filadelfia de la NBA y al DC United de la Major League Soccer.

 

Así, las rivalidades del futbol italiano, que parecían haber heredado las luchas medievales entre familias en Italia, tienden a cambiar. Los Moratti, cercanos a los Agnelli de la Juve en negocios pero separados de ellos en el futbol, dejan su sitio a un dueño indonesio.

 

Guste o no, inevitable destino del futbol. En España ya aconteció con el Málaga. ¿Sucederá algún día con Real Madrid o Barcelona? ¿O se conformarán con que sus uniformes sean un derby del Golfo Pérsico, Emirates vs Qatar?

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