BARCELONA. Cientos de miles de personas participaron hoy en una cadena humana de unos 400 kilómetros que atravesó de norte a sur la región de Cataluña, en el noreste de España, para pedir la independencia y la celebración de un referéndum.

 

El repique de las campanas de la catedral de la ciudad de Lérida (oeste de Cataluña) a las 17:14 hora local (15:14 GMT) dieron la señal para la formación de la cadena humana, convocada por la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y que se extendió desde la localidad de Le Perthus (sur de Francia) a la de Alcanar (sur de Cataluña).

 

“Lla historia de los últimos 30 años ha demostrado que hay dos caminos: o someterse a la centralización del Estado español y desaparecer como pueblo o la independencia”, subrayó la presidenta de la ANC, Carme Forcadell, en su discurso de la céntrica plaza de Cataluña de Barcelona, “Necesitamos un Estado que defienda nuestros intereses, nuestros derechos e identidad”, agregó.

 

Además declaró que “cientos de miles” de ciudadanos participaron en la cadena humana, que calificó de “éxito” y manifestó su apoyo a la celebración de un referéndum de autodeterminación.

 

Muchos de los participantes visten camisetas amarillas, facilitadas por la ANC, muchas personas llevaban puestas camisetas amarillas de las protestas contra los recortes del gasto en educación pública. Otros muchos llevan puesta la camiseta del Fútbol Club Barcelona con la bandera catalana y todos se dieron las manos bajo el eslogan de “Vía Catalana hacia la Independencia”.

 

Está previsto que hasta las 18:00 hora local (16:00 GMT) la cadena humana pase por 86 municipios, entre ellos las ciudades de Barcelona, Gerona y Tarragona en un total de 778 tramos.

 

En un contexto en el que el Gobierno autónomo catalán reivindica poder celebrar un referéndum de autodeterminación en 2014, el presidente de la región, Artur Mas, declaró en las horas previas a la cadena que el objetivo es “asombrar al mundo entero” en la reivindicación soberanista. También subrayó su deseo de agotar todas las vías de diálogo para que el Estado autorice celebrar el referendo.