RÍO DE JANEIRO. La visita del papa Francisco a Brasil para liderar la Jornada Mundial de la Juventud pretende animar a los jóvenes latinoamericanos a que opten por el catolicismo. En la región, la Iglesia Católica libra una dura batalla por reclutar sacerdotes, pues otras religiones no exigen el celibato a sus miembros y crecen cada día más.

 

Estadísticas del Vaticano arrojan que entre 1975 y 2010, la cantidad de católicos en el mundo aumentó 68%, mientras que la cifra de sacerdotes sólo creció 1.8%, según el Centro para Estudios Aplicados del Apostolado de la Universidad de Georgetown.

 

Además de animar la vocación sacerdotal, la Iglesia admite que tiene otro desafío: desde su perspectiva, millones de católicos han optado por una vida secular. Con datos del Vaticano se conoce que casi 25% de las parroquias del mundo no tienen un sacerdote residente.

 

La iglesia dice que no sabe si este presunto aumento de católicos entre 1975 y 2010 representa un alza o baja frente a la tendencia de las últimas décadas o si obedece al crecimiento demográfico de la población mundial.

 

Datos del citado centro muestran que en 1970 había 419 mil 728 sacerdotes y cinco años después la cifra había bajado a 404 mil 783.

 

“La verdad es que hay una situación en este momento de tendencia a la baja”, dijo el padre Gabriel Villa, secretario ejecutivo de la Comisión de Vocaciones y Ministerios del Consejo Episcopal Latinoamericano.

 

“(En) seminarios ha disminuido la cantidad de seminaristas, y donde el bajón es muy grande es en la vida religiosa, tanto en la vida masculina como femenina, es decir, las comunidades religiosas tradicionales, como jesuitas, dominicos, franciscanos”.

 

Aun así, la iglesia ha reconocido una caída no claramente cuantificable en los últimos años, según la institución, de los interesados en seguir la vocación sacerdotal en Latinoamérica.

 

Los últimos datos del Vaticano señalan que en 2011 hubo un incremento de 2.1% en el número de personas que quieren ser sacerdotes. La mayoría provienen de África y Asia. En Europa, sin embargo, se registró una caída de 9% y en América Latina se mantuvo estable, según la Santa Sede. AP