La Policía Estatal asumió el mando de seguridad en los municipios de Tierra caliente y el norte de Guerrero ante la incapacidad de las corporaciones municipales para combatir la ola de violencia y criminalidad que azota a la entidad.

 

En el caso del municipio de Iguala, tanto el Ejército Mexicano como la Policía Federal mantienen vigilancia constante tras el asesinado de tres dirigente de la Unión Popular, y la desaparición de 6 activistas más.

 

Los municipios en donde intervino la fuerza estatal son Iguala, Teloloapan, Cocula, Cueztlalan, Iscatiopan y Apaxtla.