El momento cumbre del 2013 ha llegado para la selección mexicana. De aquí a un par de semanas buena parte del destino mundialista tricolor habrá quedado sentenciado. De aquí a un mes, la Copa Confederaciones ya habrá terminado.

 

Por supuesto que no es fácil después de tan exhaustiva temporada, pero así funciona el calendario futbolístico mundial. Los representativos nacionales están condenados a trabajar -lo mismo ahora que en Mundiales, Eurocopas y Copas América- con piernas cansadas, con mentes saturadas, con músculos contracturados en tan demandante actividad a nivel de clubes.

 

Como quiera que sea, este viernes se disputará el amistoso en contra de Nigeria y de inmediato a concentrarse en los días que determinarán la presencia en Brasil 2014: el martes 4 en Jamaica, el viernes 7 en Panamá y el martes 11 recibiendo a Costa Rica. Tres cotejos en los que sumar menos de seis puntos puede resultar fatídico para un plantel que abrió el proceso clasificatorio con tres empates en igual número de partidos.

 

¿Qué esperar de los hombres del Chepo? Que regrese la frescura, que reemerja la dinámica, que incrementen tanto las llegadas a gol como la contundencia frente a la portería rival, que brillen sin mayor complejo como visitantes (y el carácter mostrado en otras instancias, da para asegurar que eso está en sus manos), que vuelvan a hacer del Estadio Azteca una fortaleza de la que nadie puede llevarse puntos, que de nuevo se diviertan y no padezcan.

 

Nadie hubiera esperado un arranque del hexagonal tan poco productivo, aunque la situación en este momento no es desesperada debido a que el grupo en general ha dividido demasiadas unidades.

 

Superados dichos encuentros vendrá la Copa Confederaciones con rivales como Brasil e Italia en la primera ronda. La forma de encarar tan importante torneo variará inevitablemente con base en lo que suceda en la precedente eliminatoria. Malos resultados ante Jamaica, Panamá y Costa Rica darían a la Confederaciones tintes de inútil e inoportuna; por contraparte, una buena cosecha permitiría ir a Brasil a mostrar nuestro potencial y verdaderamente comenzar a soñar con medirnos ante los grandes en la próxima Copa del Mundo.

 

Chepo de la Torre ha dicho que no es indispensable calificar en primer sitio y estoy de acuerdo. Indispensable sí es asumir lo importante que este par de semanas tiene. Indispensable sí es cambiar diametralmente la cara mostrada en los cotejos anteriores. Indispensable sí es aprender lecciones y no repetir errores. Indispensable sí es que los que no jugaron demasiado en Europa entren de inmediato en ritmo. Indispensable sí es meterse a Brasil 2014, pero antes salir avante de estos tres encuentros.

@albertolati

Alberto Lati

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de 24 HORAS.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.