Padres de familia y escuelas desconocen el paradero de los datos personales de más de seis millones de niños entregados a la Secretaría de Gobernación (Segob) para la elaboración de la Cédula de Identidad de Menores.

 

Información de la dependencia indica que hasta diciembre pasado habían sido procesados los datos de 6.6 millones de menores con base en la información recabada en los planteles escolares, y que incluye el acta de nacimiento, la Clave Única de Registro de Población (CURP), una fotografía y las huellas dactilares del menor.

 

Escuelas públicas y privadas consultadas señalan que recientemente fueron notificadas de la cancelación del programa de registro que arrancó de manera formal en los planteles escolares en 2012, sin que se conozca el destino de la información.

 

A principios de mayo, la escuela Alexander Bain notificó a los padres de familia que, de acuerdo con la Segob, el programa había sido cancelado por el cambio de administración. La dependencia respondió así luego de que el colegio la consultara sobre el retraso en la entrega de la cédula, prevista para marzo.

 

Otro grupo de instituciones educativas de la Zona 47 de Ecatepec, Estado de México, envió un oficio a la oficina de la Supervisión escolar para conocer sobre la entrega de la cédula y el resguardo de los datos.

 

La respuesta fue la misma: el programa se suspendió, pero la autoridad no aclaró sobre el destino de la información que los mismos padres de los menores entregaron a la secretaría federal, apuntó María Rosa Luna, directora del Colegio Miguel Ángel Buonarrotti.

 

En 2012, la Segob comenzó la recolección de datos y documentos dentro de las escuelas, con la ayuda la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI).

 

El Libro Blanco refiere que al 31 de septiembre del año pasado se habían elaborado dos millones 272 mil cédulas en el Distrito Federal y 14 entidades más, pero no precisa si ya fueron entregadas.

 

Mientras tanto, en los centros educativos se preguntan si les enviarán las cédulas. La profesora Mónica, del Instituto Alexander Bain, dijo a 24 HORAS que ya se comunicaron con la persona que fue a tomar las fotos y recoger la documentación.

 

“Nos dijeron que a ellos los contrataron de manera externa por la SEP. Y en la SEP nos dijeron que quién sabe. Los papás también han preguntado porque pidieron muchos documentos como acta de nacimiento, de los que no tan fácil se desprenden. Además nadie sabe para qué es la cédula, nadie nos explicó”, expresó la profesora.

 

De los planteles consultados, sólo la escuela primaria República de Haití, en la delegación Miguel Hidalgo, refirió que la Segob envió unas cuantas cédulas y les avisó que en los próximos meses mandaría el resto, aunque esto no ha sucedido, informó la profesora Natalia Guadarrama.

 

Este diario solicitó en la Segob una entrevista con la responsable de la Dirección General del Registro Nacional de Población e Identificación Nacional, pero la respuesta fue que habría una respuesta, aunque podría ser en los próximos días.

 

LA PELEA POR LA CÉDULA

 

En 2007, cuando se anunció la creación de la Cédula de Identidad Ciudadana diversas instituciones mostraron su rechazo. En 2010, consejeros del Instituto Federal Electoral (IFE) defendieron la permanencia de la credencial para votar e incluso promovieron incluirle datos como la CURP.

 

El Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI) mostró su inconformidad ante la propuesta de la cédula debido a que se planteó que incluyera datos biométricos y la imagen del iris; la huella digital, argumentó en aquella ocasión, aporta confiabilidad de 99% sobre la identidad del usuario.

 

La polémica motivó también un pronunciamiento de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), que recomendó medidas precautorias en el registro de menores de edad para la expedición de la Cédula de Identidad.

 

Por su parte, el Congreso de la Unión promovió una controversia para invalidar el decreto presidencial sobre la emisión de dicha cédula, al considerar que se invadieron facultades que le corresponden al Poder Legislativo.

 

Para 2011 el gobierno federal determinó poner en marcha primero el registro de menores de entre cuatro y 17 años. La información sobre la Cédula de Identidad Ciudadana disponible en el Libro Blanco de la Segob, señala que si bien el universo de menores en ese rango de edad es de 25 millones, la cifra se ajustó a 17.9 millones, considerando el rechazo de algunos padres de familia, la deserción escolar, migración, enfermedad, fallecimiento y otros factores.

 

GASTO MILLONARIO

 

Durante el sexenio de Felipe Calderón, el proyecto ejerció dos millones 460 mil pesos. El Libro Blanco de la Segob señala que en 2007 y 2008 los recursos se utilizaron para la planeación del programa, la emisión de la CURP y cubrir los gastos de ejecución de la unidad administrativa.

 

Fue hasta 2009 que se firmaron los primeros contratos con Talleres Gráficos de México, Axtel, Crypto AG y Smartmatic International Holding BV para la compra del diseño e implementación, los equipos de encriptación, la obtención de información biométrica y la captura de 250 mil registros diarios.

 

Un año después se firmaron otra vez los contratos con las mismas empresas, añadiéndoles nuevas cláusulas para adquirir más equipos, servicios y lugares de resguardo. Ese mismo año se cambió el software de las cédulas para añadir códigos de seguridad, lo que tuvo un costo de 50.7 millones de pesos.

 

Para 2011 comenzó la aplicación de los recursos en Baja California, Baja California Sur, Colima, Guanajuato, Chiapas Jalisco, Sinaloa, Distrito Federal y Morelos, con el apoyo de la SEP, INEGI y los gobiernos estatales.

 

El año siguiente se continuó con la recolección de datos, su captura y emisión de cédulas. De acuerdo con lo programado, hasta diciembre debían sumar 3.4 millones de expedidas.