Cuba iniciará en junio próximo pruebas de la televisión digital con tecnología china en zonas de esta capital para introducir de manera progresiva este servicio en el país, informaron hoy medios locales.

 

La medida acontece en el marco de las reformas económicas emprendidas por el gobierno del presidente Raúl Castro para “actualizar” el atrasado modelo económico y social vigente, dijeron observadores.

 

El diario oficial Granma indicó que la implementación de estos ensayos permitirá realizar pruebas de transmisión de señales, así como de su recepción en los hogares de los televidentes en condiciones reales.

 

“La zona de demostración posibilitará adecuar medidas técnicas, económicas y organizativas para continuar posteriormente el despliegue de la televisión digital de manera escalonada y por regiones en todo el país, de acuerdo con las posibilidades económicas”, precisó.

 

De acuerdo con el rotativo, para la transmisión de señales en tecnología digital, se utilizará la norma china Transmisión Digital Terrestre Multimedia o DTMB, según sus siglas en inglés.

 

El gobierno cubano tiene previsto distribuir cajas decodificadoras en barrios seleccionados para que sus moradores puedan recibir y visualizar la señal digital en los televisores actuales.

 

China donó a Cuba los equipos decodificadores como parte de un acuerdo firmado entre ambos países, informó Granma y aclaró que las actuales trasmisiones analógicas permanecerán sin afectaciones.

 

En la actualidad, Cuba dispone de cinco canales televisivos, todos bajo control del Estado: uno de programación general que incluye telenovelas, otro variado con documentales y series, dos educativos y uno consagrado a deportes.

 

También desde el 20 de enero pasado, uno de los canales educativos transmite en vivo la señal de la cadena Telesur -afín a la izquierda continental- casi todo el día excepto de las 16:00 a las 20:30 horas locales.

 

Telesur ha ganado creciente popularidad entre los televidentes de la isla y muchos concuerdan que ha planteado un reto a la rígida y aburrida programación que, salvo excepciones, difunde la televisión estatal.