Los integrantes de la etnia Yaqui, opositores a la operación del acueducto “Independencia”, consideraron que se debe reponer el procedimiento de audiencia, luego de que la Suprema Corte confirmó el amparo contra la Semarnat.

 

El vocero de los indígenas Yaquis, Tomás Rojo Valencia, celebró la resolución que emitió hoy la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), pues argumentan que no los tomaron en cuenta para la realización de la mencionada obra hidráulica.

 

Recordó que se ampararon contra la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), porque autorizó el impacto ambiental para el acueducto y no tomó en cuenta a los integrantes de la etnia, cuando pueden ser afectados por la misma.

 

“Queremos que se reponga la audiencia, nunca se nos tomó en cuenta para el proyecto del acueducto o la sustracción de agua de la presa- El Novillo; no hemos tenido ningún tipo de comunicación por parte del gobierno hasta este momento”, anotó.

 

Recordó que en 1940 el presidente Lázaro Cárdenas por decreto los hizo propietarios de 50% del agua que almacena la presa La Angostura, ubicada sobre el sistema de presas del Yaqui, de donde se extraerá el agua para la operación del acueducto.

 

El acueducto “Independencia”, que está en periodo de pruebas, fue construido por el gobierno estatal de la presa El Novillo a Hermosillo, en una longitud de 150 kilómetros, para dotar de 75 millones de metros cúbicos de agua por año a la capital de Sonora.

 

Los agricultores del Valle del Yaqui y la etnia Yaqui, asentados en el sur de Sonora, se oponen a la obra hidráulica, cuyo costo fue de 4 mil millones de pesos, porque consideran que los perjudicará en sus dotaciones de agua.

 

 

Rojo Valencia anotó que “tenemos un decreto presidencial de Lázaro Cárdenas que nos reconoce el derecho de 50% del agua de ?la presa- La Angostura, y ese derecho fue hecho a un lado, por lo que lo llevamos hasta la SCJN que nos ha dado la razón”.

 

 

Manifestó que tras la resolución de la Primera Sala de la SCJN harán valer su derecho de audiencia que en su momento la Semarnat no respetó para la aprobación del manifiesto de impacto ambiental, con el fin de hacer la obra, que fue concluida a finales del año pasado.