De los 25 miembros que conformaban el equipo de Navy Seals que protagonizó la operación que acabó con el terrorista Osama Bin Laden el 2 de mayo de 2011, sólo dos elementos quedan vivos.

 

El último deceso sucedió el pasado 29 de marzo, cuando el marine Brett D. Shadle, murió cuando realizaba unas maniobras de paracaidismo.

 

Así, Shadle se suma a una lista de bajas en la unidad Team 6 de los Navy Seals que comenzó tan sólo tres meses después de la “Operación Gerónimo'” que acabó con el hasta entonces enemigo público número 1 de EU, Osama Bin Laden, líder de Al Qaeda.

 

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 Lugar en donde fue asesinado Bin Laden en Pakistán. Foto/Especial

 

Todo inició en agosto de 2011 durante una operación en Afganistán un helicóptero de la OTAN se estrelló provocando la muerte de 38 soldados. 22 de ellos formaban parte del Team 6, el equipo que entró en la casa de Bin Laden en Abbottabad y acabó con su vida. Fuentes de Estados Unidos señalaron entonces que se trataba de la misma unidad que protagonizó el asalto, pero aseguraron que era “improbable” que se tratase del mismo personal. Sin embargo, nunca se desmintió la versión.

 

A ese episodio siguió la muerte del número 23 apenas la semana pasada. De los dos restantes, sólo se sabe que el que mató a Bin Laden se encuentra sin seguro médico ni pensión tras salir de las Fuerzas Armadas, según afirmó él mismo en una entrevista con la revista Esquire en febrero pasado. 

 

En dicha entrevista, también reveló algunos detalles de la misión. “Le disparé dos veces en la frente. La segunda cuando se estaba cayendo. Se encogió en frente de su cama y le volví a disparar, en el mismo sitio”, rememoró al explicar los 15 segundos que tardó en acabar con Bin Laden.

 

 

El líder de Al Qaeda tenía abrazada a su esposa como protección y al alcance de su mano un arma, pero no podía ver ya que estaba todo oscuro. El soldado, sin embargo, contaba con gafas con visión infrarroja por lo que podía observar lo que estaba ocurriendo.

 

“Tiene un arma cerca, es una amenaza. Tengo que dispararle en la cabeza para que no tenga la oportunidad de pegarse un tiro”, agregó el soldado, quien relató cómo uno de los hijos de Bin Laden rompió a llorar al ver muerto a su padre.

 

El otro sobreviviente, Matt Bissonnette, fue dado de baja del Ejército por revelar detalles de la operación para matar a Bin Laden  en el libro No easy day (No un día fácil) bajo el seudónimo de Mark Owen en el que contó cómo fue el asalto al refugio en el que se escondía el terrorista