Serán cinco días clave para la selección mexicana a partir de este viernes, en los cuales el Tri jugará la parte más complicada del calendario rumbo al Mundial Brasil 2014.

 

Primero, el viernes, visitará a Honduras, en San Pedro Sula, ciudad en la que ha salido derrotado en las últimas cuatro visitas, en 1996, 2001, 2008 y 2009.

 

El segundo enfrentamiento será contra Estados Unidos, en el Estadio Azteca, el martes, en lo que ya es conocido como el clásico de Concacaf.

 

México ha llamado a todas sus cartas fuertes en el extranjero, todos menos Carlos Vela, quien por razones personales no acudirá con la selección por tiempo indefinido.

 

El otro lado de la moneda es Andrés Guardado, jugador del Valencia de España, para quien viajar 20 horas desde el viejo continente y jugar con el Tri no representa ningún esfuerzo extra.

 

“Para mí, ir a la selección no implica ningún esfuerzo extra, tiene que ser un gran orgullo para todos los mexicanos que somos futbolistas jugar con la selección, ya que muchos quisieran estar ahí y aprovechar esa oportunidad para mí es muy halagador”, expuso el jugador.

 

Guardado vive un momento diferente con su actual equipo, el Valencia, comparado con lo que vivió en el Deportivo la Coruña durante sus primeros 5 años en España, ya no es titular indiscutible y juega en otra posición, con el equipo Che juega de lateral, pero esto a él no le importa, lo que quiere es jugar.

 

“Estoy en un cambio en mi carrera, llegué a un equipo importante en España y lo que he querido es tener minutos, tener continuidad, y si la continuidad la he encontrado de lateral a mí me da igual”, apuntó. Concentrado con la selección nacional, Guardado habla del partido contra Honduras, que para el equipo de México cobra una vital importancia tras empatar en casa con Jamaica, el pasado 6 de febrero.

 

“Desgraciadamente, creo que todos, después de ese partido, pensamos en Honduras, que iba a ser muy complicado, que nosotros mismos nos complicamos el inicio de la eliminatoria, pero que también es una muy buena oportunidad para revertir la situación de ese mal partido que dimos; de ganar en Honduras sería un golpe anímico y en la tabla muy bueno, para recibir y afrontar a Estados Unidos de otra manera”, agregó el jugador.

 

El segundo juego eliminatorio del Hexagonal Final de la Concacaf con miras a la Copa del Mundo del 2014, será en el estadio Francisco Morazán, en San Pedro Sula, a las tres de la tarde, con 35 o más grados de temperatura y la ya tradicional hostilidad de los hondureños hacia el equipo mexicano.

 

“Independientemente de la hora o el clima, cada país, cada selección busca sacar ventaja de jugar en su casa, nosotros lo hacemos en el Azteca, también con la altura y todo eso, cada uno trata de sacar ventaja de lo suyo y esto no es la excepción. Iremos ahí a afrontar con mucha actitud y mentalidad, sobre todo, y futbolísticamente tratar de mejorar esa imagen que mostramos contra Jamaica y ganar el partido”, remató Andrés Guardado.

 

Arrecian las burlas para el Tri

 

Los medios catrachos continúan calentando el ambiente previo al partido entre Honduras y México, algo que, debido a la naturaleza del partido, parece innecesario, pero que en el país centroamericanos han vuelto algo parecido a una tradición cada vez que el Tricolor visita aquél país.

 

El periódico deportivo Diez, ha sido el principal generador de estos comentarios, y su objetivo favorito ha sido el delantero del Manchester United, Javier Chicharito Hernández, de quien se burlan por sus constantes apariciones en la banca de los Red Devils, esto en unas caricaturas animadas que aparecen en la página de internet de dicho medio.

 

En el mismo video se burlan de Cuauhtémoc Blanco, e incluso dicen que el técnico del Tri, José Manuel Chepo de la Torre, se asesorará con la Chilindrina, el personaje de El Chavo del 8, para enseñarles a llorar a los seleccionados.

 

También, la portada del periódico de ayer martes 19 de marzo, Día del padre en Honduras, hace referencia a esta celebración y a la visita de México, con dos puños que se “saludan”, pero haciendo referencia a que la selección catracha tiene una “paternidad” sobre la mexicana.

 

Las burlas y provocaciones hacia el Tricolor no son nuevas, es algo a lo que México ya se ha enfrentado en sus pasadas visitas a territorio hondureño, incluso parece que en esta edición son menos que en años anteriores, sin embargo, sigue siendo un elemento de riesgo para una afición local que anhela cada 4 años vencer a la selección mexicana. Alonso Cabral