Luego de que elementos del Ejército mexicano detuvieron a 34 personas pertenecientes a los grupos de autodefensas de Felipe Carrillo Puerto, en Michoacán, a quienes se les señala por presuntamente tener nexos con el crimen organizado, los familiares de los detenidos pidieron la intervención del presidente Enrique Peña Nieto para que puedan obtener su libertad.

 

Según acusaciones de las autoridades, las 34 personas fueron armadas por el Cártel Jalisco Nueva Generación, cosa que los familiares rechazan y por ello se manifestaron afuera de las instalaciones de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SEIDO), donde argumentaron que las armas de fuego que portaban los guardias comunitarios se las quitaron a miembros de “Los Caballeros Templarios”.

 

Por ello advirtieron que en caso de no recibir el apoyo del titular del Ejecutivo, se armarán para defender sus comunidades de la delincuencia.

 

“Ellos agarraron las armas para defendernos de Los Caballeros Templarios, porque ya de plano era mucho lo que estaban haciendo”, expresó una mujer. -¿Qué hacían? -“Subieron mucho las tortillas, subieron la carne, nos estaban cobrando por las cajas de limón que empacábamos, ellos se quedaban con una parte. Se trabajaba tres días a la semana, con esos tres días usted cree que íbamos a mantener a las criaturas y aparte nos quitaban dinero”. (Con información de Agencias)