Un perro momificado de alrededor de 1,000 años de antigüedad, hallado en la Cueva de la Candelaria, en Coahuila, el único que se ha encontrado, hasta ahora, en México en esta condición, será sometido a diversos estudios, entre ellos radiografías y ADN, luego que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) lo recuperó y reintegró a los acervos arqueológicos que resguarda, después de haber estado en manos de particulares, informó instituto mediante comunicado.

 

De acuerdo con especialistas del INAH, se trata además de uno de los pocos ejemplares de cánidos momificados en el mundo —sólo se conocen casos similares en Perú y en Egipto—, el cual fue reintegrado al patrimonio cultural de la nación, junto con 2,500 materiales arqueológicos encontrados en dicha caverna en 1953.

 

El cánido desecado guarda la posición de estar echado, recostado sobre su lado derecho, y con la cabeza y cuello flexionados hacia abajo; su pata izquierda trasera está flexionada y la delantera extendida; además se aprecia su cola enroscada y erguida.

 

La recuperación del ejemplar se logró tras la inspección del lote de bienes, realizada en agosto de este año por expertos de la Dirección de Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicas (DRPMZA) del INAH, que derivó en la firma de un Acta de Entrega-Recepción signada el mismo mes.

 

Durante la supervisión, los arqueólogos constataron que las piezas, en su mayoría hechas con materia orgánica, no tenían las medidas de conservación adecuadas, de manera que mediante la labor conjunta del Centro INAH-Coahuila, la Coordinación Nacional de Asuntos Jurídicos y la Dirección de Registro, fueron recuperadas y quedaron bajo resguardo y potestad del Instituto.