GINEBRA. El gobierno de México, al presentar en Naciones Unidas su quinto y sexto informe consolidado ante miembros del Comité contra la Tortura (CAT), se manifestó a favor de recibir las observaciones que emitan expertos del organismo multilateral.

 

“Manifestamos la plena apertura y disposición del gobierno mexicano a recibir las observaciones y recomendaciones de este Comité”, afirmó la subprocuradora mexicana de Derechos Humanos, Ruth Villanueva.

 

Al presentar el informe sobre el cumplimiento de la Convención contra la Tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, Villanueva “reiteró aquí el compromiso que tiene el Estado mexicano de respetar, proteger y garantizar los derechos humanos internacionalmente reconocidos, que hoy ya son parte de nuestra Constitución”.

 

Villanueva hizo hincapié en que México reconoce que la vida sin tortura es un derecho humano universal y fundamental para todas y todos, tal y como lo garantiza la “Convención contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes”.

 

“Es por ello que México ha suscrito y ratificado prácticamente todos los tratados internacionales en materia de derechos humanos y mantiene la política de cumplir su obligación de rendir cuentas y atender las recomendaciones de órganos de vigilancia de los tratados internacionales, como éste ante el cual hoy comparecemos”, subrayó.

 

En materia de avances legislativos, la funcionaria habló sobre las recientes reformas constitucionales en materia de derechos humanos y de amparo en la lucha contra la tortura.

 

Al hacer uso de la palabra, el relator Fernando Mariño Menéndez y los otros miembros del grupo de expertos del CAT, hicieron más de 70 preguntas a la nutrida delegación mexicana.

 

Dicha delegación también es liderada por el director general de Derechos Humanos y Democracia de la Secretaría de Relaciones Exteriores, embajador Alejandro Negrín, en relación a la práctica de la tortura en México.

 

Entre las preguntas destacan las relacionadas al “contraste evidente” de número de denuncias de casos de tortura y los que han sido juzgados hasta ahora tan solo dos, lo que pone en tela de juicio la eficacia de la investigación de esas denuncias.

 

Igualmente, externaron su preocupación por la tendencia hacia un “patrón sistemático” en cuanto a la impunidad dado el desfase del número de denuncias de tortura, la falta de diligencia para investigarlas y la rendición de cuentas.

 

Asimismo varios expertos cuestionaron al Estado mexicano sobre la figura del arraigo, “que roza en detención arbitraria y plantea muchos problemas”.

 

Igualmente, varios de los expertos independientes debatieron sobre la pertinencia de que exista un Protocolo Federal sobre el Feminicidio, durante la sesión celebrada en la sede del Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos en Ginebra.

 

Por otra parte, cuestionaron sobre el hacinamiento de las prisiones, las malas condiciones en las que se encuentran muchos presos y la falta de gobernabilidad en algunas cárceles.

 

Algunos de los expertos de la ONU se refirieron a los defensores y periodistas, muchos de ellos asesinados, y otros víctimas de tortura y, en este sentido, externaron sus dudas sobre la puesta en práctica de la ley de defensores de derechos humanos.

 

Finalmente, solicitaron información al Estado mexicano sobre casos concretos como el de Atenco, las medidas para recavar evidencias y el punto en el que se encuentran las investigaciones, así como más información sobre el caso de Ayotzinapa y el de Israel Arzate Meléndez.

 

El Estado mexicano deberá responder el día de mañana a las más de 70 preguntas de los expertos que integran el CAT quienes al finalizar la sesión del día de mañana realizarán sus observaciones y recomendaciones preliminares.