Con un minuto de silencio, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) recordó los hechos ocurridos el 2 octubre de 1968 y llamó a mantener el diálogo por encima de las discrepancias y no permitir que se repitan sucesos como los de hace 44 años en la Plaza de las Tres Culturas.

 

En sesión solemne y en la que cada una de las siete bancadas políticas fijo su posición a cuatro décadas de esos hechos, los diputados locales coincidieron en que el movimiento estudiantil representó un parteaguas en la vida del país y en la necesidad de apoyar las demandas de los jóvenes.

 

La representante del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Yuriria Ayala, convocó a nombre de su partido, a no permitir nunca más que se repitan sucesos como los de Tlatelolco. Se debe, dijo, reivindicar la lucha de los jóvenes y su derecho a la educación pública, al bienestar social y la defensa de los recursos naturales. Refirió que los jóvenes no deben ser cómplices de este silencio que cómodamente los somete; “denunciemos, proclamemos hasta que la justicia se siente de nuestro lado”, expuso.

 

En su oportunidad, el legislador Rubén Jiménez, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), sostuvo que la movilización estudiantil del 2 de octubre buscaba un país más plural e incluyente y fueron ellos quienes sentaron bases de un nuevo sistema de partidos políticos. Opinó que el 68 fue una etapa difícil para el país, que no debe repetirse y que aún cuando se avanzó en materia democrática, hay asignaturas pendientes.

 

Por su parte, su homólogo del Partido Acción Nacional (PAN), César Daniel González, coincidió en que no se deben repetir esos hechos y exhortó a retomar el diálogo, como un arma para dirimir las diferencias. Dijo que los jóvenes enfrentan hoy en día mayores retos y se vive una realidad que demanda soluciones a los bajos salarios y las pocas oportunidades laborales.

 

Mientras Jorge Gabiño Ambriz, de Nueva Alianza, convocó a hacer de esta fecha el Día de Diálogo Nacional y coincidió en que el movimiento de 1968 fue un “parteaguas, una frontera divisoria”, en el México de antes y el de ahora. “Nunca más algo como el 68, queremos semillas en lugar de balas, sonrisas en lugar de llanto, hombres y mujeres libres en lugar de esclavos”, refirió el legislador.

 

A su vez, el diputado Alberto Emiliano Cinta Martínez, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) consideró también que el movimiento estudiantil fue un “parteaguas”, ya que transformó al país en una sociedad organizada. Llamó a los asambleístas de todas las bancadas políticas a poner el ejemplo, “deseando que en la Legislatura las acciones suenen tan fuerte que ya no se escuchen las palabras”.

 

Mientras, la diputada del Partido del Trabajo Miriam Saldaña Chairz, consideró que el país hizo crisis el 2 de octubre no sólo con los hechos ocurridos en la Plaza de Tlatelolco, sino con la desaparición forzada y encarcelamiento de miles de estudiantes. Lamentó el desprecio de intelectuales y académicos para escuchar a los jóvenes.

 

Finalmente, Rosalio Alfredo Pineda Silva, del Movimiento Ciudadano, convocó a privilegiar el diálogo por encima de cualquier discrepancia o desacuerdo y opinó que el de 1968 fue un movimiento social, cuyas heridas aún no sanan, por lo que debe imperar el diálogo y el apoyo a los jóvenes en instituciones educativas.

 

Con una asistencia de 57 de los 66 diputados locales, la sesión solemne inició con los honores a la bandera para dar paso al minuto de silencio en memoria de los caídos y el posicionamiento de los siete diputados locales, para culminar nuevamente con Honores al Lábaro Patrio.

 

Tras la sesión, se convocó a los diputados locales el próximo jueves 4 de octubre a una sesión ordinaria a las 11:00 horas. (Notimex)