La reforma laboral propiciaría el avance de México en hasta 50 lugares en materia de flexibilización laboral en el índice de competitividad del Foro Económico Mundial, aseguró el director del Centro de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) en México para América Latina, José Antonio Ardavín.

 

Entrevistado luego de participar en la reunión mensual de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), dijo que en un estudio que la OCDE presentó al presidente electo, Enrique Peña Nieto, se demuestra que México está “en la cola de la OCDE en materia de restricciones laborales”.

 

Agregó que hay versiones de que si se mueve esta reforma, México puede escalar hasta la mitad de la tabla en materia de restricciones laborales.

 

Aunque dijo que de inicio no se trata de mover toda la flexibilidad para llegar a los niveles de Estados Unidos, en donde es lo que más atrae la inversión en ese país, “pero algo razonable que permita más inversión y al mismo tiempo una protección a los trabajadores”.

 

Comentó que la OCDE espera que se apruebe una reforma laboral porque en este momento se tiene la oportunidad única de avanzar en una reforma que no se ha hecho en 40 años y que puede ser muy benéfica para México.

 

En opinión de Ardavín, se trata de una reforma que puede influir más en la productividad en el corto plazo porque cambiaría los incentivos de las empresas por contratar y eso haría que México aumente su competitividad.

 

En ese sentido, rechazó que la reforma presentada por el Ejecutivo federal signifique la precarización del empleo, “porque creemos que de hecho lo va a facilitar, porque permite elevar la productividad y los salarios están apegados a la productividad.

 

Y explicó que más bien en los últimos años se ha precarizado el salario mínimo, y el salario en general porque precisamente no se ha podido elevar la productividad, en gran medida por una legislación laboral que lo impide.(Notimex)