Hoy en día, es común que las organizaciones en un proceso de selección de personal accedan a la web para obtener más información sobre el perfil de sus candidatos. La reputación online no sólo debe preocupar a los creadores de campañas publicitarias, productos y empresas, sino también a las personas que buscan empleo, por lo que se recomienda tener un control sobre el historial personal online, o lo que es lo mismo un control en su “ego search” para crear una positiva imagen en internet.

 

Si bien es cierto que es imposible tener un control total sobre la información personal que aparece en las redes sociales, ya que muchas veces depende de lo que otros publiquen, es fundamental mostrar una imagen adecuada, proporcionando además la información necesaria que permita al empleador reducir la incertidumbre. No se trata tampoco de que el usuario se vuelva enormemente privado y no aparezca información de su perfil, pues ello provoca recelos a la empresa.

 

Según un artículo de Time Moneyland

 

(httpp://moneyland.com), publicado el pasado mes de julio, es importante que los candidatos tengan perfiles por lo menos en una de las tres redes sociales más importantes: Facebook, Twitter o LinkedIn. Estas plataformas virtuales permiten a los empleadores evaluar aspectos tanto profesionales como personales.

 

En ese artículo se menciona un interesante estudio de Jobvite, empresa norteamericana de software para reclutadores, quien realizó una encuesta este año a más de mil compañías (la gran mayoría en Estados Unidos), en la que 92% de empleadores usan las redes sociales para sus contrataciones. En Estados Unidos, cerca de 93% de los reclutadores utilizan LinkedIn, confesando 89% de estas empresas haber contratado personal a través de esta red de profesionales.  Señala este estudio que la clave es tener un perfil libre de inexactitudes para que los reclutadores lo tomen en serio. Se recomienda hablar del área de “especialización” y un resumen de capacidades. Además, es muy útil unirse a grupos de diferentes industrias relacionadas con el campo de trabajo del candidato.

 

Si bien las empresas no están contratando directamente desde Facebook, sí han creado cuentas en esta red para promocionarse, así como para publicar ofertas de trabajo. Más de la mitad de los reclutadores ahora utilizan Twitter para buscar talentos, pero solamente 15% de las empresas encuestadas han contratado directamente a través de esta red. Al igual que Facebook, el uso de esta red está más enfocada a publicitar puestos de trabajo a través de sus cuentas corporativas.

 

Las redes sociales son idóneas para dinamizar información y dejar presencia en la red o huella digital, pero hay que seguir otras estrategias para afianzar una buena imagen, y para ello es necesario tener una página bajo nuestro control. En esta página hay que pensar en un tema sobre el cual asociarla: una actividad profesional, un hobby… Una estructura sencilla y si otro usuario lo vincula, mantener de manera permanente la integridad de ese vínculo.

 

Hay que recordar que la presencia en la red es un desarrollo que debe renovarse, por lo que si se dejan de actualizar enlaces entrantes desde otros sitios, nuestra página está condenada a morir, y desde luego a transmitir una imagen poco adecuada a nuestros intereses.

 

Como estrategia incesante, se debe plantear circular la información nueva que se produce, con respeto, sin hacer spam, utilizando vínculos. En el mundo off line la “reputación se construye con lo que dicen de nosotros, en la Red, la marca personal son un conjunto de enlaces”, señala el Dr. Enrique Dans, doctor en sistemas de información por la Universidad de California (UCLA).

 

Curiosamente, encontré un usuario que solventó esta situación de la huella digital reservando su nombre para  comunicarse con su entorno familiar y laboral, otro alias para comunicarse con sus amigos del verano, otro para comunicarse con los de su ciudad, otro para sus actividades como friki., otros alias para actividades específicas de vida efímera, y aún uno más como editor de un blog. Señala que no le ha creado excesivas molestias, y tiene la ventaja de que los espectadores tengan solo la visión de un lado de su personalidad, que como la de todos, tiene muchos lados y muy diferentes. Termina diciendo: “Yo no he hecho este mundo y sus normas, y sólo trato de sobrevivir en él lo mejor que se pueda”.

 

amaya.arribas@itesm.mx