El Instituto Federal Electoral (IFE) obligó a romper el secreto bancario de 400 cuentas de ahorro, las cuales fueron usadas por partidos políticos, particulares y empresas en las elecciones, informó la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

 

Desde el 30 de marzo, día en que iniciaron las campañas electorales, hasta el 1 de julio, cuando concluyeron, se le entregó al IFE información sobre las cuentas bancarias de personas políticamente expuestas y no, dijo Carlos López-Moctezuma, director general de Proyectos Especiales y vocero del órgano regulador.

 

“La actividad ilícita no la juzgaríamos en la CNBV, simplemente verificaríamos que los controles y que las operaciones estén como debe ser, la parte de inteligencia no se hace aquí”.

 

El organismo dirigido por Guillermo Babatz ha sido riguroso en dar prioridad a las solicitudes de temas electorales, por lo cual contestaron de manera inmediata al IFE y a la FEPADE, señaló el funcionario en conferencia de prensa.

 

“No podemos hablar de alguna entidad financiera en particular, porque se rompe el secreto bancario. Aunque sí se han contestado cada una de las solicitudes y ya han sido devueltas a las autoridades electorales”, comentó.

 

En este momento, la principal función de la CNBV es de intermediario de información entre las autoridades electorales y el sistema financiero, particularmente con los bancos, precisó.

 

López-Moctezuma señaló que la CNBV no exonera a las instituciones bancarias como Grupo Financiero Monex y a Soriana por ser usadas para la compra de votos y el reparto de dinero a través de monederos electrónicos por partidos políticos en las elecciones presidenciales.

 

“En materia electoral, la CNBV no emite una opinión, lo único que le concierne dar su punto de vista es en los controles de prevención de lavado de dinero, que son verificados si están bien implementados y que salgan bien de los reportes Unidad de Investigación Financiera (UIF)”.

 

Cuando se detecta que los controles no están bien se procede un plan de corrección, y en caso de que haya incumplido se sanciona a las entidades que hayan reportado deficiencias, dijo.

 

La Comisión no hace tareas de inteligencia ni investiga operaciones financieras inusuales, quien se encarga de ello es la UIF, dependiente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), expuso el funcionario.

 

Añadió que cada año un equipo especializado realiza una supervisión de controles para evitar el lavado de dinero, a Monex y todos los intermediarios financieros se les han hecho revisiones para detectar cualquier problema en sus controles.

 

“De manera in situ y dependiendo del tamaño del intermediario se hace cada año la revisión”.

 

Añadió que el último análisis realizado al Grupo Financiero Monex fue hecho hace un año y en el transcurso del tercer trimestre de este año hará una supervisión por parte de la CNBV.

 

“Si los controles están mal, de este o de cualquier otro intermediario, se procede a sancionarlo y a tener un plan correctivo para tal efecto. Esa es la tarea que llevaríamos a cabo, la parte de inteligencia no sería aquí”, agregó.