En supuesta respuesta por la captura de miembros de Los Zetas en Hidalgo, un comando armado atacó con granadas de fragmentación el cuartel de La Paz de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, en Pachuca. Las explosiones no provocaron víctimas y únicamente se reportaron daños materiales.

 

El jefe de la Policía, Damián Canales Mena, acusó a Los Zetas de ser los responsables del ataque, el cual fue en represalia por la detención de algunos de sus integrantes, entre ellos presuntamente un líder de plaza.

 

“Horas antes de este nuevo ataque fueron detenidos presuntos integrantes de la delincuencia organizada, de Los Zetas, por lo que con toda seguridad el origen del ataque fue por el aseguramiento de esos hombres”, afirmó.

 

De acuerdo con el reporte oficial, el ataque al inmueble del bulevar Luis Donaldo Colosio y Río de las Avenidas, de esa capital, se registró alrededor de las 3:00 de la madrugada y provocó daños a las patrullas que estaban en el estacionamiento del cuartel, así como en la estructura del edificio.

 

A esa hora, según el parte oficial, un grupo de entre cuatro y seis sujetos circulaban a bordo de un vehículo y en el momento en que circulaban por el cuartel de La Paz, arrojaron por lo menos dos granadas defensivas sobre la sede policial.

 

En Hidalgo se activó la alerta máxima entre los cuerpos policiales del estado y municipales ante la amenaza de más ataques y se reforzó la seguridad en edificios públicos, escuelas y corporaciones de seguridad pública.

 

Canales Mena dijo que aunque el gobierno federal tiene detectada a más de una organización criminal en la entidad, se tienen indicios de que únicamente operan Los Zetas.

 

El cuartel de La Paz ha servido en los últimos años como centro de capacitación para realizar homenajes a los policías abatidos y como taller de reparación de patrullas.

 

El 16 de marzo pasado, dos policías fueron atacados a balazos en Pachuca, en los momentos que ambos esperaban su transporte para dirigirse a la corporación.

 

En el lugar quedo mal herido el policía de Fuerza de Tarea, Joel Hernández Sampayo, quien recibió varios disparos en la cabeza calibre 9 milímetros, mientras que su compañero Anacleto Soto resultó ileso debido a que llevaba puesto su chaleco antibalas.

 

En diciembre de 2011, policías de Tepeapulco y El Arenal fueron emboscados por criminales, provocando la muerte de cuatro de ellos.

 

El 23 de enero de 2011 un coche bomba estalló en la comunidad de El Carmen, en Tula de Allende. El saldo fue el de un comandante muerto y tres policías estatales heridos. El hecho también se le atribuyó a Los Zetas.

 

En poco más de un año del gobierno de Francisco Olvera, la policía ha detenido a alrededor de 500 integrantes de Los Zetas, 307 de ellos en 2011.