Reportes de inteligencia del Ejército sostienen que el general Roberto Dawe, sujeto a un arraigo por la PGR, proporcionó información al cártel de los hermanos Beltrán Leyva y cuando éstos se aliaron al grupo de Los Zetas, los militares desertores la obtuvieron y ello habría facilitado algún ataque contra las fuerzas castrenses.

 

Las fuentes del gobierno federal consultadas sostuvieron también que existen por lo menos dos fotografías de inteligencia, aparentemente proporcionadas por Estados Unidos, en las que aparecen reunidos, departiendo, dos de los hermanos Beltrán Leyva con cinco oficiales de alto rango del Ejército y la Armada; por lo menos uno de ellos sería el general Tomás Ángeles.

 

Los funcionarios sostuvieron que las investigaciones se extienden a otros generales y vicealmirantes, que aparecen en esas fotografías, una de ellas sería a bordo de un yate en Acapulco hace más de un año.

 

Sin embargo, las mismas fuentes, al ser cuestionadas sobre las razones de tardar tanto en una acusación penal contra Dawe y Ángeles, reconocieron que se tienen más datos de inteligencia que pruebas que se puedan utilizar en un juicio.

 

Otras fuentes consultadas por este diario, sostuvieron que los dos generales fueron sometidos a arraigo porque existen inconsistencias entre los testimonios que se integraron al expediente respecto a las reuniones que habrían sostenido ambos, por separado, con representantes de los Beltrán Leyva, para proporcionarles información o intercambiar datos, ya que algunas no coinciden en tiempo y lugar, así como en el contenido de la información supuestamente entregada, ya que no tendrían ese nivel de acceso.

 

Es por ello, que esos funcionarios sostuvieron que se trata de una “limpia” política dentro de las fuerzas castrenses, en donde existe un sector que reclama que, en caso de existir pruebas, los dos generales sean enviados a tribunales militares, porque habrían sido cometidos, en su caso, como funcionarios del Ejército, y continuar por la vía civil sólo crea incertidumbre entre los mandos que participan activamente en la lucha contra el narcotráfico.

 

Incluso las fuentes que consideran que son extrañas las acusaciones que se han hecho contra los generales, precisaron que la orden de presentación se emitió desde la semana pasada, conocían el domicilio de Tomás Ángeles, pero tal parece, comentaron, que esperaron a que acudiera al foro organizado por la Fundación Colosio, al que se presentó el candidato Enrique Peña Nieto, “sin respetar la institución castrense sino con la intención de causar un efecto político”.

 

Advirtió EU desde 2009 filtración

 

Desde enero del 2009, el gobierno de los Estados Unidos advirtió que “áreas significativas” del aparato militar en México se encontraban infiltradas por los cárteles del narcotráfico, situación que representaba un riesgo para la fiabilidad de la estrategia de combate a la delincuencia organizada.

 

Esa fue la conclusión a la que llegó el entonces embajador de Estados Unidos en México Tony Garza, luego del análisis que hizo para su gobierno, tras la detención del Mayor mayor Arturo González Rodríguez, acusado de estar al servicio de la organización delictiva de los Beltran Leyva.

 

El embajador estadunidense fue enfático al subrayar incluso que con esa detención, se había evidenciado la incapacidad de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), para detectar y resolver una brecha en el mismo círculo interno en el que se desenvuelve el primer mandatario del país.