La cuota de género y los conflictos internos entramparon al PRD y al PRI la víspera del registro de candidaturas comunes a delegados y diputados.

 

A unas horas de que venciera el plazo del registro ante el Instituto Electoral del Distrito Federal, ambos partidos que se coaligaron con otras fuerzas (PT, MC y PVEM) seguían las negociaciones para bajar a sus candidatos que fueron electos para sustituirlos por mujeres.

 

De acuerdo con el Código Electoral del Distrito Federal, los partidos que juegan en alianza deben garantizar 40% de las candidaturas para las mujeres.

 

En el caso del PRD, se cumplió el lineamiento cabalmente al registrar a seis mujeres y diez hombres.

 

No obstante, el PRI se encontraba en la revisión de los nombres, ya que cedió cinco delegaciones al PVEM y tenía que corroborar los espacios que se cederían a las mujeres.

 

Incluso a causa de la cuota de género se podría dejar fuera a Jorge Carlos Díaz Cuervo de la contienda en la delegación Benito Juárez.

 

Al cierre de la edición, el PRD logró la firma del convenio con sus aliados PT y MC; sin embargo, seguía en la sustitución de nombres en los distritos locales, ya que debía sumar 16 mujeres en los 40 distritos locales.

 

El PT y MC libraron la cuota de género porque incluyeron tres mujeres en sus propuestas.

 

En tanto, en el PRI las negociaciones se detuvieron porque los equipos de Beatriz Paredes y Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre seguían sin consenso para repartirse las candidaturas de 30 diputaciones locales y 11 delegaciones.

 

Incluso, el grupo de Gutiérrez de la Torre estaba impulsando el método de la elección para dar salida al conflicto.

 

Lo anterior, debido a que la semana pasada el CEN del PRI atrajo el proceso para evitar las convenciones de delegados y designar a los candidatos.

 

En caso de que procediera la elección, los priistas sólo irían en candidatura común en cinco delegaciones y 10 distritos locales con el PVEM, el restó lo jugarían solos.