Ha sido una de las primeras victorias de los clubes por encima de las selecciones: finalmente recibir dividendos por ceder a sus futbolistas a Mundiales, Eurocopas, eliminatorias, amistosos, y ser remunerados en caso de que estos se lesionen.

 

Medida justa y por demás urgente. Eso de gastar 50 millones de dólares en la compra de un futbolista, además pagarle 10 millones al año y no poder utilizarlo porque se lastimó en un partido con su selección, simplemente no hacía sentido.

 

Lejos queda la época en que los clubes eran infinitamente más ricos que las selecciones. Hoy acudir a un Mundial reporta elevadas ganancias a las federaciones nacionales, quienes a su vez tienen pleno derecho para comercializar la imagen de sus convocados. Por ello es sana esta nueva regulación.

 

La Eurocopa a realizarse en Polonia y Ucrania supondrá el momento de cambio. La UEFA (Unión de Futbol Europeo) ha accedido a pagar más de 100 millones de euros a un organismo que aglutina a clubes del continente.

 

El Atlético de Madrid ha llorado la baja de su estelar delantero Radamel Falcao, tras jugar para Colombia; en el Bayern Múnich se vieron privados del frágil Arjen Robben, lesionado con Holanda; en el Barcelona directamente se ha dado descanso a Leonel Messi, por el cansancio que le suponen los viajes para actuar con Argentina; el Chelsea vio agudizada su crisis por la Copa África que le quita a tantos elementos a medio torneo… Y el listado resulta simplemente interminable.

 

Mientras la UEFA ha confirmado el monto a repartir tras la Eurocopa 2012, la FIFA se ha comprometido a asegurar todas las piernas que participarán en eliminatoria mundialista desde el próximo mes de septiembre.

 

¿Qué desencadenó estas medidas? Altruismo o generosidad, no. La presión de los clubes europeos era muy grande e incluso amenazaban con dejar de ceder a sus jugadores. El Madrid paga a Cristiano Ronaldo 67,000 dólares al día y no desea prescindir de sus goles por culpa de alguna patada que reciba jugando con Portugal.

 

En el pasado Mundial de Sudáfrica, la FIFA ya distribuyó algunas cantidades entre los equipos que aportaban futbolistas, aunque muy pequeñas y poco acordes a la dimensión económica de este evento. El Bayern Munich, cuyo presidente también encabeza a los clubes inconformes, debió conformarse con 73,000 dólares a cambio de la lesión que tuvo a Arjen Robben muchos meses fuera de circulación (todos ellos, bajo sueldo y en perjuicio del Bayern).

 

Sucede que el deporte ha cambiado mucho y algunos de sus estamentos se habían hecho viejos.

 

La siguiente discusión vendrá a partir de la calendarización: el pagar mayor cuota dará más poder a las selecciones para incrementar sus compromisos en las denominadas fechas FIFA. El debate seguirá. Pero este round tiene como ganadores a los equipos.

 

@albertolati

 

Alberto Lati

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