El peruano Johnny Guillén Pimentel, conocido como “corta nalgas”, acusado de cortar los glúteos de al menos 10 mujeres en Estados Unidos, se encuentra hoy detenido en una cárcel del Callao, provincia aledaña a Lima.

 

La noche del viernes, la policía peruana detuvo a Guillén en las inmediaciones de un centro comercial en el Callao, lo trasladó a las oficinas de la Interpol para ser interrogado y después lo llevó donde el médico legista.

 

Guillén, quien tenía orden de captura internacional desde diciembre, se mostró agresivo y no dio declaraciones a los periodistas que lo aguardaban durante sus traslados.

 

Fuentes policiales le dijeron a Efe que Guillén llegó a Perú el 9 de diciembre y que estuvo en varios domicilios para intentar evadir a la justicia.

 

Según el jefe de la Interpol Perú, el coronel Segundo Mejía, las investigaciones señalan que Guillén atacaba a sus víctimas con un arma blanca en el estado de Virginia.

 

“Fijaba sus víctimas y cuando ellas se agachaban a recoger algún objeto ahí les ocasionaba cortes en las nalgas. En promedio son 10 las víctimas de las que tiene conocimiento la Interpol Perú, de las cuales 6 son menores de edad, entre 15 y 17 años”, declaró Mejía a los periodistas.

 

Se estima que el proceso de extradición puede durar hasta tres meses, ante lo cual Guillén será llevado a Virginia para que enfrente las denuncias.