El crecimiento urbano y demográfico del país, así como el fenómeno de migración en un periodo de 38 años, rebasaron la practicidad de la Ley de Población. Es bajo esta nueva realidad que académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) consideran urgente replantear la ley e incluir los derechos humanos.

 

Los especialistas presentarán el nuevo documento a los legisladores que integrarán el nuevo Congreso de la Unión en 2012.

 

“Uno de los temas más importantes que queremos introducir en esta legislación son los derechos humanos que incluye los derechos de los indígenas. El derecho a tener el número de hijos que uno quiera y de casarse con quien uno quiera. Todo esto está amparado en la ley de derechos humanos que fue publicada en junio”, aseguró Luz María Valdés, investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas.

 

La especialista dijo que desde 1974, año en que apareció la ley de población, han pasado muchísimas cosas y una de ellas es la promulgación del respeto a los derechos humanos, anunciada en junio pasado por el presidente Felipe Calderón.

 

El documento garantiza la protección de estos derechos, tiene demandas más justas, amplía la cobertura y pone en el centro a la persona. “Es un catálogo de derechos que no podrán restringirse ni suspenderse en ningún caso”, defendió la académica.

 

“Esto nos va a ayudar muchísimo para darle una protección (a la nueva ley)”, afirmó Valdés sobre el trabajo iniciado en el seminario Hacia una nueva Ley General de Población.

 

Esta nueva propuesta de legislación considera los problemas de migración, métodos de planificación familiar y problemas de embarazo en adolescentes, además de la situación de los indígenas de todo el país y la transformación de las ciudades que ya no son las mismas que hace cuatro décadas.

 

“De esa fecha para acá han pasado muchísimas cosas. Por ejemplo, en 1974, entró la ley con miras a la planificación familiar, lo cual cambio las tasas de crecimiento y disminuyó el crecimiento de la población. Por otra parte, la migración nacional nació como una actividad prioritaria para el gobierno que no estaba en ese tenor en los setenta”, argumentó la investigadora.

 

Valdés señaló que es necesario analizar nuevamente lo que está ocurriendo desde hace 10 años, “en este periodo se desdibujo la cultura demográfica porque el gobierno panista quitó la planificación familiar y la cultura demográfica se vino para abajo. Hay un incremento en el número de embarazos de jóvenes adolescentes y a esto tenemos que darle un cambio”, subrayó.