WASHINGTON.-  La secretaria de Estado Hillary Clinton agradeció hoy a su contraparte mexicana Patricia Espinosa, por su “magnifica cooperación” para desarticular un complot iraní para asesinar al embajador de Arabia Saudí en Washington.

 

“Hemos tenido una magnífica cooperación con (el gobierno mexicano) durante todo este periodo y ese fue uno de los propósitos de la conversación de la secretaria con su contraparte mexicana; agradecer a México su magnífica cooperación”, expresó la portavoz diplomática Victoria Nuland.

 

El procurador general de Justicia, Eric Holder, también tuvo la víspera expresiones similares sobre el papel específico de México. “La cooperación (mexicana) fue significativa y sin ellos no hubiéramos sido capaces de anunciar lo que logramos el día de hoy”, manifestó.

 

La secretaria de Estado habló asimismo con el canciller saudí Saud bin Faisal bin Abdul-Aziz y con el ruso Sergey Lavorov para manifestar que Irán debe rendir cuentas sobre estos actos.

 

“Usamos esas oportunidades para pedir a nuestros socios alrededor del mundo que nos ayuden en nuestro esfuerzo de hacer que Irán rinda cuentas y particularmente que nos ayuden a elevar la presión política y económica sobre Irán”, destacó Nuland.

 

El Departamento de Justicia señaló que uno de los dos iraníes involucrados, Manssor Arbabsiar, se reunió varias veces en México con una fuente confidencial de la DEA (identificada como CS-1), que se hizo pasar como miembro de un “violento cártel de tráfico de drogas internacional”.

 

La acusación sostiene que los iraníes ofrecieron a CS-1 el pago de 1.5 millones de dólares por asesinar al embajador saudí Adel Al-Jubeir dentro de Estados Unidos, para lo cual hicieron una transferencia bancaria de 100 mil dólares como anticipo.

 

El encuentro entre Arbabsiar y CS-1 tuvo lugar el 24 de mayo para hablar de la posibilidad de usar explosivos contra la embajada saudí en la capital estadunidense. Ambos celebraron reuniones similares en junio y julio pasados, de acuerdo con el documento acusatorio.

 

El anticipo por el asesinato fue transferido en agosto pasado a la cuenta bancaria de un agente encubierto del FBI. Un mes después CSS-1 dijo a Arbabsiar que todo estaba listo y pidió la mitad de la cifra total de 1.5 millones de dólares acordada por el crimen.

 

Cuando Arbabsiar viajó a México el 28 de septiembre, el gobierno mexicano le negó la entrada y lo devolvió a Estados Unidos, donde fue arrestado un día después y una vez preso, confesó la existencia del complot. El presunto cómplice, su primo Gholam Shakuri, se encuentra fugitivo.

 

El subsecretario para América del Norte de la cancillería mexicana, Julián Ventura, dijo la víspera que México y Estados Unidos actuaron de manera coordinada e intercambiaron información “desde el primer momento” respecto a la detención de Mansoor Arbabsiar. (Notimex)

 

mms