WASHINGTON. Un grupo de científicos británicos halló restos del zika en el semen de un hombre 62 días después de que se le diagnosticara la enfermedad, lo que alerta de que el virus podría permanecer en el fluido más de lo esperado.

 

Las conclusiones del estudio, que elaboraron investigadores de la agencia ejecutiva del Departamento de Salud británico (PHE, por su sigla en inglés), las adelanta hoy la web de la revista Emerging Infectious Diseases, de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, antes de su publicación en mayo.

 

La investigación demostró que un hombre británico de 68 años, contagiado de zika a su regreso de las Islas Cook en 2014, mostró restos del virus en el semen (no en la sangre ni la orina) tanto al día 27 de detectarse el contagio como en el 62.

 

“Aunque no cultivamos el virus del semen, nuestros datos indican una prolongada presencia del virus en el semen, lo que podría indicar a su vez una potencial transmisión sexual prolongada del virus”, sostiene el estudio.

 

“Además, estos hallazgos podrían ser parte de la información a tener en cuenta a la hora de decidir qué métodos de control se implementan y qué tipos de muestras son mejores para la detección del virus”, añade.

 

En paralelo a la publicación del estudio, hoy tuvo lugar en Washington una conferencia sobre el zika en el marco de la reunión anual de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia (AAAS) y los expertos admitieron que no se sabe cuánto tiempo puede permanecer el virus en el semen o en otros fluidos.

 

“La respuesta es que no lo sabemos. Los estudios que estamos llevando a cabo quieren responder esa pregunta. No sabemos si es una, dos semanas o 62 días. Necesitamos hacer estudios como hicimos con el ébola, pero ahora mismo no sabemos”, reconoció Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos.

 

“No sabemos cuánto dura. Y no solo hablamos de un fluido, sino de más. Orina, saliva, leche materna. No sabemos cuánto persiste el virus en ellos”, añadió Christopher Dye, director de estrategia de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

 

El caso del hombre británico sería el segundo en el que se detecta la presencia del virus en el semen, tras el de un hombre contagiado en 2013 en la Polinesia Francesa, según informaciones científicas publicadas por el CDC.

 

Además, se ha informado de al menos dos casos de trasmisión sexual del virus. El primero ocurrió cuando un científico contagió a su mujer en Colorado (EU) a la vuelta de un viaje de trabajo en Senegal en 2008.

 

El segundo trascendió recientemente, cuando las autoridades de Dallas (Texas, EU) informaron de que un hombre había contagiado a su pareja tras infectarse del virus por la picadura de un mosquito en otro país.

 

El virus, del que se han reportado transmisiones locales en 30 países y territorios -26 en América Latina-, lo transmite el mosquito “Aedes aegypti”, responsable también del contagio del dengue y del chikunguña.

 

Por ahora no existe ni vacuna ni tratamiento contra un virus que fue descubierto en los años cincuenta en el bosque Zika de Uganda.  DM