Si el dólar continúa arriba de 19 pesos y sin importar la decisión que tome hoy la Reserva Federal de Estados Unidos, el Banco de México (Banxico) deberá subir 50 puntos base la tasa de interés referencial en su próxima reunión de política monetaria, con el objetivo de estimular a los inversionistas internacionales a mantener sus inversiones en pesos y evitar que la inflación aumente más de lo esperado en lo que resta del año, coinciden analistas.

 

El incremento en la tasa de interés, que subiría de 4.25% a 4.75%, provocaría que los inversionistas internacionales recibieran mayores rendimientos por sus inversiones en pesos, por lo que mantener sus recursos en moneda nacional sería más redituable que cambiarlos a dólares.

 

La tasa de interés referencial en Estados Unidos se mantiene en un rango entre 0.25% y 0.5%, aunque está la posibilidad de que hoy se incremente.

 

“El jueves de la semana que entra se reúne el Banxico para decidir la política monetaria y si el dólar se mantiene por encima de 19 pesos tendría que subir la tasa en 50 puntos base, como lo hizo hace tres meses para darle fuerza a la moneda y hacer más atractivo el peso con el diferencial de tasas respecto de la de Estados Unidos”, aseguró Jorge Gordillo, director de Análisis de CI Banco.

 

Además, un incremento en la tasa de interés también encarece los créditos que están a disposición de los empresarios y del público en general, situación que disminuye la capacidad de consumo, reduce la demanda y controla parcialmente la inflación.

 

Carlos Ponce, director de Análisis Estrategia de Ve por Más, consideró que con el aumento en la tasa referencial, el Banxico también buscará mantener a raya la inflación, pues existe una brecha muy amplia entre el aumento de los precios de las materias primas que utilizan los productores, contra lo que pagan los consumidores.

 

“Mantener esa brecha será muy difícil y eso también puede generar algunas presiones para subir la tasa de interés”, mencionó.

 

De acuerdo con  datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en agosto pasado la inflación al consumidor se ubicó en 2.73%, mientras que los precios al productor subieron 5.5%, es decir, aumentaron al doble sin que haya un impacto en lo que pagan los consumidores.

 

Si se concreta este incremento, sería la tercera vez en el año que el banco central sube su tasa de interés en el año, y equivaldrá a un incremento de 1.25 puntos porcentuales.