LIMA. Un grupo de indígenas en aislamiento voluntario de Perú fue registrado en video, de forma inédita, cuando se acercaron a una comunidad selvática a pedir provisiones, informó el presidente de la Federación de Comunidades Nativas del Río Madre de Dios y Afluentes (Fenamad), Klaus Quicque.

 

En el video se ve a un grupo de la etnia mashco piro en el río Las Piedras recogiendo unos plátanos que habían pedido a la comunidad de Monte Salvado, ubicada a 153 kilómetros al noreste de la ciudad de Puerto Maldonado, capital de la región sureste de Madre de Dios.

 

Los nativos, entre los que habían hombres, mujeres y niños, estaban semidesnudos, tenían cabellos largos y portaban lanzas.

 

Según Quicque, es la primera vez que los mashco piro se acercan a una comunidad pues habitualmente sólo se conoce de su existencia por las huellas y los campamentos que dejan en su camino.

 

“Han aparecido frente a la comunidad, en el puesto de control, y han exigido algunos productos y artículos como plátanos, sogas y machetes. Los agentes han podido mantener la calma porque había mucha presión para entrar a la comunidad”, afirmó Quicque.

 

El presidente de Fenamad indicó que los pobladores de Monte Salvado temían por su seguridad y se sentían presionados, pues los mashco piro permanecieron unos tres días cerca a la comunidad armados con flechas y arcos, e incluso llegaron a sobrepasar la centena durante una jornada.

 

Según datos de Fenamad, existen entre 600 y mil mashco piro, quienes habitan una de las cinco reservas territoriales para indígenas en aislamiento voluntario en Perú, ubicada en Madre de Dios.

 

Los mashco piro son un grupo nómada, tienen un sistema inmunológico vulnerable y se comunican en la lengua yine, la cual según Quicque no comprenden en su totalidad las comunidades aledañas a la reserva.

 

“Nos han expresado que sólo requerían esos productos y que no tenían intención de establecer un contacto. Eran conscientes de la existencia de la comunidad y habían visto que la vida no era tan armoniosa como ellos quisieran. Por lo tanto, no querían llevar la vida que sus paisanos llevaban”, expresó.

 

Para Quicque, la fiebre del caucho de fines del siglo XIX e inicios del XX marcó una mala experiencia de los indígenas de Madre de Dios con el mundo occidental, debido al choque cultural, la depredación de su entorno, la explotación y las matanzas que hubo, por lo que optaron por retornar a su estado natural.

 

Perú es el segundo país del mundo que más pueblos aislados en forma voluntaria alberga en su territorio y tiene a unos 20 de ellos en su Amazonía, según datos de Fenamad.