ACUÑA. La seguridad en las instalaciones del Centro de Readaptación Social de Acuña se reforzaron por la posibilidad de que seguidores de Miguel Ángel Morales, “Z-40”, buscan vengarse de Rodolfo Castillo Montes, acusado de ser el “judas” que entregó, en octubre pasado, a sus verdugos a José Eduardo Moreira Rodríguez, hijo del ex gobernador Humberto Moreira.

 

Castillo Montes, ex subdirector de la Policía Municipal, es señalado como el hombre que entregó a Lalo Moreira a Carlos Arnulfo Flores, “El Flaco”, jefe zeta de la plaza de Acuña, y autor material del asesinato por órdenes de Treviño Morales, con la complicidad de Carlos Emanuel Espinoza, César Zapata y José Esquivel.

 

Es por eso que ahora la seguridad del Penal se ha intensificado pues, según fuentes extraoficiales, sicarios podrían buscar a Castillo, pensando que habría dado información a la Secretaría de Marina para la captura del capo.

 

Además, en Torreón, Piedras Negras y Saltillo se intensificó la presencia militar para evitar posibles reacomodos de la delincuencia organizada.

 

Operativos similares también han aumentado en Nuevo León, Zacatecas y San Luis Potosí, teniendo mayor presencia en Tamaulipas y Veracruz.

 

Piden declaración por crimen de Eduardo Moreira

 

Al comentar la captura de Miguel Ángel Treviño Morales, el gobernador Rubén Moreira Valdez dijo en Monclova que la Procuraduría General de Justicia del Estado pedirá que se le permita interrogarlo por diversos asesinados cometidos en Coahuila, incluyendo el de su sobrino Eduardo Moreira Rodríguez, ejecutado el 3 de octubre de 2012 en Acuña.

 

“Por su detención seguiremos trabajando”, declaró, “es un paso más a la tranquilidad, y eso demuestra que tarde o temprano quienes se dediquen a esas actividades serán castigados, y que quede como ejemplo para los jovencitos, que tarde o temprano serán capturados”.

 

“Le doy mi felicitación a la Marina”, dijo, “demuestra que nadie se escapa de la Ley y que el criminal de este tipo tiene que recibir su castigo”.

 

El Gobernador confió en que el presunto líder de Los Zetas tenga un juicio donde se respeten sus derechos humanos.

 

“Sé que así se va a dar”, expresó, “pero también es importante la severidad con que se castigue este tipo de acciones. Éles responsable de muchísimas personas que fallecieron”.