ISE-SHIMA. Mucho sushi y caviar, sake (no irradiado) de Fukushima, paseos en coches sin pilotos y hasta un momento de alarma con el hallazgo de una maleta sospechosa, marcaron el inicio de la cumbre del Grupo de los Siete (G-7) países más poderosos del mundo en Ise-Shima Japón. 

 

Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, se subió para dar un corto paseo en el Nissan ProPilot y fue el primero en comprobar sentado en la plaza del copiloto como el coche circula solo cuando es activado el sistema de conducción automática.

 

 

PAG-12-7_REUTERS_G7

 

 

Los líderes de Estados Unidos (Barack Obama), Alemania (Angela Merkel), Francia (François Hollande) y Reino Unido (David Cameron) declinaron participar en el acto en un aparente gesto no destinado a desairar a las empresas automotrices de sus países, competidoras de las niponas.

 

Otro hecho que marcó la jornada fue el hallazgo de una maleta abandonada por una universitaria en la céntrica estación de Shibuya de Tokio, lo que desató la alerta en plena celebración de la cumbre y provocó la intervención de 40 agentes, que finalmente descartaron una acción terrorista.

 

Los líderes de las siete economías más desarrolladas (Japón, Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Francia, Alemania e Italia) se reúnen hasta mañana en el parque natural de Ise-Shima en una cumbre centrada en incentivar la recuperación económica o en reforzar la lucha contra el terrorismo internacional, entre otros temas.

 

Las reuniones continuarán hoy en el exclusivo hotel situado en la isla de Kashiko donde se alojan los líderes, y concluirán a media tarde, cuando Abe y Obama tienen previsto partir hacia Hiroshima para la visita que el presidente estadunidense realizará a esta ciudad nipona, donde se lanzó la primera bomba atómica de la historia, el 6 de agosto de 1945.