Juan Ángel Espinosa

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La violencia contra los niños, incluidos algunos de apenas un año de edad, es generalizada en los hogares, las escuelas y sus comunidades.

 

Así lo advierte el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en su informe Una cara familiar: la violencia en la vida de niños y adolescentes, donde urge a erradicar este problema.

 

Todas las formas de agresión que viven los niños, independientemente de la naturaleza o la gravedad del acto, son perjudiciales, ya que más allá del daño innecesario y del dolor que causa, socava su autoestima y menoscaba su desarrollo, destaca el documento.

 

“La violencia contra los menores no conoce fronteras. Los bebés reciben bofetadas; niñas y niños son obligados a participar en actos sexuales; y adolescentes son asesinados en sus comunidades”, alertó el director de Protección Infantil del UNICEF, Cornelius Williams, al presentar el documento.

 

El castigo físico y otras formas de corrección crueles o degradantes son empleados por padres, madres y otros miembros de la familia en el hogar, por educadores en las escuelas y también se infligen a menores en conflicto con la ley, advierte el UNICEF.

 

En el caso de México, el informe destaca que casi la mitad de los menores de entre uno y dos años de edad son disciplinados de manera violenta. Asimismo, 5% experimenta castigos corporales severos.

 

Además, cerca de 35% de los mexicanos menores de un año sufren agresión psicológica; en tanto que 33% de los niños entre 11 y 12 años sufren de “bullying” o acoso.

 

En el mundo, casi un cuarto de los menores de un año son sacudidos físicamente como castigo y uno de cada 10 es golpeado o abofeteado en la cara, la cabeza o las orejas.

 

El UNICEF señala que la violencia contra los niños muchas veces se justifica racionalmente como si fuera algo necesario o inevitable. Puede que se acepte de manera tácita debido a que quienes la infringen son conocidos.

 

Sin embargo, el organismo advierte que la impunidad de quienes ejercen la violencia y la frecuencia con que se comete puede llevar a que las víctimas consideren que la violencia es normal, y añade que toda sociedad puede y debe detener la violencia contra los niños ahora.

con información de Agencias

*edición impresa 24 Horas

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