Andrés Manuel López Obrador hizo un llamado a los consejeros del Instituto Federal Electoral (IFE) para garantizar la libertad de expresión durante el debate presidencial del 6 de mayo próximo y no prohibir la utilización de documentos de apoyo para evitar que se denuncien irregularidades.

 

“Que haya libertad. Incluso si Peña Nieto quiere llevar teleprompter que lo haga, si quiere chícharo que lo lleve, o tener una computadora para que cuando le hagan una pregunta le digan qué cosa tiene que responder. No se debería limitar el templo al ser un asunto muy importante para el país”, apuntó.

 

“Que los candidatos puedan llevar notas o apoyarse en el internet, que tengan comunicación con sus asesores, ahí la gente se va a dar cuenta”, manifestó en su conferencia matutina.

 

Indicó que el silencio del candidato tricolor corresponde a una estrategia política diseñada por sus asesores para evitar cualquier tipo de incidente que pueda restarle puntos al amplio margen de ventaja que lleva en todas las encuestas de preferencia electoral.

 

“La estrategia que le recomiendan sus asesores, es que no se exponga, que no se presente a ningún acto, que no conteste preguntas, que no establezca comunicación con los ciudadanos y que todo sea preparado, en foros de televisión donde esté leyendo, conociendo ya las preguntas para que pueda mover las manos y lucir bien”, dijo.

 

Cuando se le preguntó por qué su interés en los debates, luego de que en 2006 se negara a asistir al primer encuentro que organizó el IFE entre candidatos, López Obrador reveló que hace seis años declinó la invitación debido al clima de confrontación que prevaleció debido a la llamada “guerra sucia” orquestada por la cúpula del PAN y financiada por el Consejo Coordinador Empresarial.

 

“Son otras circunstancias. Cuando decido no asistir al primer debate es porque tenía información de que precisamente en algunos medios ya tenían hecho un programa para salir al día siguiente a decir de que yo había perdido el debate”, aseguró.

 

“En el segundo debate hice la denuncia de Hildebrando y no pasó nada, dijeron que no era cierto. Es más, hasta presentaron una denuncia en contra mía, Hildebrando ante un juez aquí en la ciudad de México, estaba esperando para ir a contestar la denuncia y de repente la retiraron y eso tampoco se difundió”, reprochó el tabasqueño tras recordar el escándalo que vinculó al cuñado del presidente Felipe Calderón, Diego Hildebrando Zavala con la manipulación del padrón de electores.

 

“Ahora es distinto porque esos medios están protegiendo a Peña Nieto y además, el tema del debate ahora, tiene que ver con la intención de los que no quieren sentar en la silla presidencial a alguien que no tiene capacidad para decir lo menos. Están queriendo dar gato por liebre con el manejo de los medios. No quieren que vaya al debate porque no tiene argumentos, esa es la verdad”, finalizó.

 

Por otra parte, confirmó su intervención en el debate radiofónico convocado por la periodista Carmen Aristegui, aún cuando Peña Nieto y Josefina no asistan.