Las pérdidas económicas por la suspensión de trabajos de la Línea 7 del Metrobús ascienden a 2.5 millones de pesos diarios, por una acción que ni siquiera es promovida por vecinos, sino por una asociación con otros intereses, dijo el secretario de Obras y Servicios, Edgar Tungüí.

 

“Tenemos un avance del 40% y 560 millones de pesos ya invertidos. El paro nos afecta y más por las lluvias, porque se afectan las bases de lo ya hecho y de las banquetas”, comentó.

 

Las pérdidas económicas, precisó, son por tener maquinaria y personal sin laborar, además de las sanciones que tendría la empresa por pedidos cancelados a proveedores.

 

Todo ello, dijo, será aportado al juez para que valore los daños que tiene la empresa, así como los habitantes de la ciudad.
“Se les está quitando (a los capitalinos) la posibilidad de tener un sistema de transporte moderno, sustentable, que hace falta”, señaló el titular de Obras.

 

Considerando que las obras se frenaron a partir del martes con motivo de una suspensión provisional, hoy sumarían cuatro días de trabajos frenados, lo que equivale a 11 millones de pesos de pérdidas.

 

Descartó que el enfrentamiento que culminó en el amparo que detuvo las obras de la Línea 7 sea con los vecinos.

 

“No nos equivoquemos, no son vecinos. Con ellos nos hemos sentado en mesas de trabajo, se trata de una asociación civil que tiene fines políticos seguramente que no necesariamente representan a los vecinos de la zona”, aclaró Tungüí.

 

De hecho, aseguró, esta semana tuvieron reuniones con residentes de Polanco que están a favor de la Línea 7 y habrá ver qué opinan ellos sobre la suspensión de un proyecto que les beneficiría.

 

Sobre el anuncio de un rescate en conjunto con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Tungüí comentó ello no implicará cambios en el proyecto del Metrobús.

 

Son, enfatizó, consideraciones que se le han dado al INAH para preservar el sentido de patrimonio histórico de Paseo de la Reforma.

 

“Se buscará, por ejemplo, que los bolardos sean discretos, que las estaciones sean transparentes y que no lleven demasiada publicidad”, indicó.

 

aarl