Chef a Domicilio  (Dir. Jon Favreau)

 

Luego de su paso por el cine comercial (aquel de superhéroes y presupuestos millonarios), Jon Favreau, mejor conocido como el director de Iron Man, regresa a sus raíces de cineasta independiente (guionista en Swingers/1996, director en Made/2001) con Chef, una pequeña y sencilla road-movie que a pesar de su predecible trama no deja de tener cierto encanto que contagia la felicidad inherente en toda la cinta.

 

Escrita, dirigida y protagonizada por él mismo, Favreau interpreta a Carl Casper, chef de un restaurante en Los Ángeles que está a punto de recibir la visita de Ramsey Michel (Oliver Platt), implacable crítico culinario de internet. Casper planea hacer un menú especial para la ocasión pero el dueño del restaurante (cameo de Dustin Hoffman) le prohíbe hacer cambios, ocurriendo lo esperado: Ramsey destroza con su crítica el lugar, además de burlarse de las capacidades (y la obesidad) del chef Casper, todo ello en una crítica que se vuelve viral por Twitter.

 

Casper pierde su empleo y con ello suma una más a su lista de derrotas: un matrimonio que terminó en divorcio, una fragmentada paternidad a distancia con su pequeño hijo de once años (extraordinario Emjay Anthony) y una relación “de amigos” con su guapísima ex-esposa (¿cómo habrá hecho el gordito éste para volverse esposo de Sofía Vergara?).

 

La crisis obliga a Casper a replantear su estrategia y (como Favreau mismo) volver a lo básico: el otrora chef de altos vuelos se hace de un food-truck (término con el que los hipsters llaman a los puestos de comida ambulantes) para ir de ciudad en ciudad ofreciendo “Cubanos”, una especie de tortas que nada tienen que ver con lo que usted y yo llamamos “Torta Cubana” pero que en pantalla se ven por demás suculentos.

 

A la aventura se le unen su hijo así como su antiguo compañero de cocina (un divertido John Leguizamo) para que juntos, a ritmo de música cubana, hagan un viaje que -género obliga- unirá los lazos padre-hijo.

 

Así como el chef Percy recubre sus exquisitos “Cubanos” con una irresistible capa de mantequilla, Favreau recubre toda su cinta con el disfrute que otorga la comida, el placer que provoca la música y el gusto por la vida simple, en familia, con amigos. La película abre varios frentes que no siempre resuelve: hace una divertida caricatura de la relación entre crítico y artista, ensalza la mística del chef que hasta un vil sandwich de queso lo convierte en obra maestra, comenta sobre la relación padre-hijo y la vinculación de ambos a partir del trabajo, reviste todo con buenas actuaciones y cameos de sus amigos de Hollywood (Scarlett Johansson, Sofía Vergara, Robert Downey Jr.) cuyos nombres ayudan a que este pequeño filme no pase desapercibido.

 

Pero el verdadero tema de la película es el internet y el choque tecnológico de generaciones. Siendo en extremo cínicos, esto bien podría ser un anuncio de iPhone para papás: expone las ventajas de la comunicación en línea, ejemplifica el uso de Twitter, Vine y Facebook como herramientas de márketing y exhibe el fenómeno de lo viral, todo al grado que hace impensable la vida sin tener un smart-phone en la mano. Hasta, se podría reprochar a Favreau cierta falta de ambición: Michael Bay habría aprovechado para meter media docena de marcas de celulares en esta cinta.

 

Lo único verdaderamente espantoso de este filme es el diseño del cartel en su versión mexicana, una horripilante pieza que espero haya costado el puesto a dos personas: el diseñador y aquel que aprobó su difusión. Fuera de ello, la felicidad y las risas que provocan los excelentes diálogos, la guapachosa música, y el orgasmo visual de los close-ups a la exquisita comida, hacen de este pequeño filme un completo gozo.

 

Chef (Dir. Jon Favreau)

3 de 5 estrellas.