MELBOURNE. Luego de un rocoso 2016, durante el cual se ausentó la segunda mitad del año debido a una lesión en la rodilla, el suizo Roger Federer se encuentra contento con su regreso a las canchas del tour de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP), en el Abierto de Australia.

 

“Fue un camino largo, pero lo logré. Estoy en el torneo y es una cosa hermosa. Cualquier partido es un buen partido, incluso si hubiera perdido hoy, porque estoy de vuelta a la cancha”, expresó el ex número uno del mundo, tras su victoria de primera ronda sobre el austriaco Jurgen Melzer.

 

“Su Majestad” no jugaba un partido oficial del tour de la ATP desde el verano del año pasado, cuando se lesionó en la ronda de semifinales del Abierto de Wimbledon ante el canadiense Milos Raonic.

 

“Sentí que tenía que ir despacio. No quería pensar demasiado las cosas. Ya es maravilloso simplemente estar aquí, tratando de jugar con estos chicos”, agregó el tenista suizo.

 

El camino en búsqueda del quinto título de su carrera en el Abierto de Australia será difícil, ya que es sembrado número 17 del certamen, probablemente deberá enfrentar jugadores del Top Ten antes de los cuartos de final de la competición.

 

Sin embargo, el jugador de 35 años parece estar en un momento distinto en su carrera, en el que parece no priorizar en exceso la búsqueda de más títulos, los cuales existen de sobra en su historial, sino más bien aprendiendo a disfrutar lo que podrían ser sus últimos años en la élite competitiva del tenis mundial.

 

 

OR