WASHINGTON. Un grupo bipartidista de senadores presentó un proyecto de ley ante el Congreso de Estados Unidos con el fin de eliminar las restricciones a los viajes a Cuba para los ciudadanos y residentes estadunidenses, la primera propuesta de ley anunciada tras el acercamiento entre La Habana y Washington.

 

El texto legislativo, llamado “Ley de libertad para viajar a Cuba”, pondría fin tanto a las restricciones legales sobre los viajes a la isla para los ciudadanos estadunidenses y residentes legales como a las trabas a las transacciones bancarias relacionadas con dichos desplazamientos.

 

Aunque la Administración del presidente de EU, Barack Obama, anunció una suavización de las restricciones sobre los viajes hace unas semanas, es el Congreso quien debe votar para acabar con el marco legal sobre el que se sustenta el embargo.

 

Los senadores que apoyan el proyecto de ley incluyen a los republicanos Jeff Flake, Jerry Moran, Michael Enzi y John Boozman, así como a los demócratas Patrick Leahy, Richard Durbin, Tom Udall y Sheldon Whitehouse.

 

Asimismo, un proyecto de ley paralelo será introducido en la Cámara de Representantes la semana próxima por el representante republicano Mark Sanford y el demócrata Jim McGovern.

 

Los senadores que respaldan el texto creen “que el intercambio de ideas y valores entre la gente cuando viaje (a la isla) puede tener un gran y positivo impacto mucho mejor que las décadas de la vieja política fallida de aislamiento”, apuntaron los legisladores en un comunicado.

 

El presidente Obama y su par cubano, Raúl Castro, anunciaron el pasado 17 de diciembre la intención de ambos países de normalizar las relaciones, tras más de medio siglo de disputas desde la victoria de la Revolución Comunista de Fidel Castro.

 

Varios congresistas, especialmente los vinculados al exilio cubano, están haciendo una fuerte oposición al acercamiento entre Washington y La Habana, encabezados por el senador republicano Marco Rubio y el demócrata Robert Menéndez.

 

Por otra parte, Barack Obama no planea devolver a Cuba el territorio ocupado por una base naval estadunidense en Guantánamo aunque logre su objetivo de cerrar la prisión establecida allí, según su vocero Josh Earnest ante la petición que le hizo Evo Morales, presidente de Bolivia.