Los padres suplantadores de al menos nueve bebés que les fueron vendidos en Sonora, quedaron el libertad ya que el delito por el que se les detuvo no es considerado grave.

 

De acuerdo con las leyes vigentes, el delito de suplantación es un delito que alcanza fianza y cuya pena va de entre seis meses y seis años de cárcel.

 

Carlos Alberto Navarro Sugich, procurador de Justicia de Sonora, confirmó que fueron nueve los bebés que fueron vendidos a padres adoptivos en el DIF de Sonora.

 

De acuerdo con las investigaciones, los padres suplantadores pagaron cantidades de entre 80 mil y 150 mil pesos para “acelerar” el proceso de adopción en el DIF estatal.

 

Mediante el pago de esta cantidad, los supuestos padres, recibieron un aviso de alumbramiento falso que presentaron ante las autoridades del registro civil para acreditar el parentesco del menor.

 

El abogado de Sonora enfatizó que este delito es difícilmente “categorizable”, ya que si bien los compradores de los nueve menores han hecho un buen trabajo como padres, eso no los exonera de haber cometido un delito para quedarse con ellos.

 

“Es una situación que no tiene nombre. Por más que me digas que le querías dar amor, compraste a tu hijo. Y por más que digan que el niño estuvo muy bien (cuidado), pues sí, pero quizás hubieran estado igual de bien en casas donde no hay tanto dinero”, afirmó Navarro.

 

“No podemos acostumbrarnos a metalizar el sistema de adopción en Sonora ni en México”, finalizó el procurador. (Con información de Eduardo Salazar)