Durante 2017, la economía a nivel internacional ha mostrado un mayor crecimiento con respecto a 2016. Hablamos de crecimientos de países o regiones desarrolladas como Estados Unidos, la Zona Euro, China y Japón.

 

Sin embargo, a lo largo de 2016, los precios al consumidor de estos países o regiones registraron fuertes presiones al alza que llevaron, por un lado, a que los bancos centrales consideraran esta variable en su propia toma de decisiones.

 

En el caso de la Fed, hemos visto incrementos en 2016 y 2017 que han llevado la tasa de interés a 1.25% anual, mejoraron su perspectiva de crecimiento para el cierre de año a 2.2%, pero redujeron el estimado de inflación a 1.7%.

 

Claramente se observa que las mismas bases estadísticas comparativas (últimos 12 meses) ayudarán a reducir la presión sobre el dato inflacionario, influenciados también por el propio movimiento de baja que vienen registrando los precios del petróleo. Por cierto, el WTI presenta una caída de 20% en lo que va del año.

 

Es por ello que consideramos que la Fed estará reduciendo la presión de alza en la tasa de interés y, en su caso, será la definición de la reducción de su balance, en términos de montos y tiempos para alcanzar su objetivo, el que establezca alguna presión adicional en su decisión.

 

La creación de empleos se ubica, en promedio, entre 150 y 200 mil plazas por mes y ayudará a evaluar la otra variable. La tasa de desempleo se ubica como “pleno empleo”, y la propia Fed estima que cerrará en torno a 4.30%.

 

El Banxico decidió una nueva alza

 

El Banxico decidió subir otros 25 puntos base la tasa de interés para llevarla a niveles de 7.0% anual. En su comunicado consideró que podría estar más cerca un posible techo en la tasa y si las condiciones de la inflación se empiezan a estabilizar, es probable que permanezca en el tiempo en este nivel hasta asegurar que se “desinfló” la brecha inflacionaria apoyada por una estabilidad en el tipo de cambio y que la Fed podría mostrarse “menos acelerada”.

 

Entre los puntos importantes en el comunicado consideró:
La decisión no fue unánime; hubo un voto a favor de mantener la tasa.

 

El balance de riesgo inflacionario mejora a neutral. El Banxico espera que la inflación alcance un tope en los siguientes meses para empezar a retraerse.

 

El Banxico seguirá atento a la evolución de la inflación y sus expectativas de mediano y largo plazos, también al traspaso del tipo de cambio y los costos de los energéticos al resto de los precios.

 

No se descartan más movimientos de alza en la tasa en caso que la inflación, los energéticos o el tipo de cambio sigan siendo factores de presión. En la parte externa, movimientos de alza en tasas de la Fed forzarán al Banxico a reaccionar para mantener la competitividad.

 

 

aarl