El gobernador de Puerto Rico dijo el lunes que integrará un equipo financiero que negocie una prórroga de pagos con los tenedores de bonos y después una reestructuración de la deuda pública de 72 mil millones de dólares, cuya liquidación es imposible para la isla.

 

El gobernador Alejandro García Padilla realizó el anuncio horas después de que economistas internacionales difundieran un sombrío informe sobre la economía de Puerto Rico en una nueva sacudida a la isla estadounidense y al sistema financiero internacional que intenta evitar el derrumbe financiero de Grecia.

 

García señaló que buscaría una moratoria de varios años, pero no proporcionó detalles.

 

“Aun si prospectivamente aumentáramos contribuciones y recortáramos más los gastos, la magnitud del problema es tal, por el peso de la deuda que arrastramos, que nada resolveríamos”, afirmó.

 

“De la única forma que saldremos de este atolladero es si nos unimos y estamos dispuestos todos —incluso los bonistas— a asumir algunos sacrificios”, agregó.

 

El equipo tiene hasta el 30 de agosto para desarrollar un plan de reforma económica y financiera que sería sometido después a aprobación legislativa.

 

Legisladores están aún debatiendo un presupuesto de 9 mil 800 millones de dólares que contempla un recorte de 674 millones de dólares y asigna mil 500 millones de dólares para ayudar al pago de la deuda. El presupuesto debe ser aprobado el martes.

 

García dijo que es necesario actuar y adoptar medidas.

 

“La deuda heredada es tan grande que no nos permite acceso a los mercados financieros, y nuestra economía no genera suficientes ingresos para repagar las obligaciones asumidas”, afirmó.

 

Anne Krueger, execonomista en jefe del Banco Mundial que trabajó en el informe que encargó el gobierno de García, entregó las conclusiones a decenas de funcionarios locales en antelación al mensaje televisivo.

 

“La situación es terrible, y digo en verdad terrible”, afirmó.

 

Los bonos de Puerto Rico eran populares entre los fondos de inversión de Estados Unidos porque son totalmente libres de impuestos a nivel estatal, federal y municipal, pero los fondos de cobertura y los inversionistas dejaron de comprar deuda ante el agravamiento de la economía de la isla y la baja de su calificación crediticia.

 

Sergio Marxuach, director de política del grupo de consultoría Centro Para Una Nueva Economía, con sede en Puerto Rico, comparó los problemas económicos de Grecia yPuerto Rico.

 

“Si nos salimos del mundo de las finanzas y entramos a cómo opera el gobierno, la poca transparencia en finanzas públicas, la mala calidad de las estadísticas, la evasión masiva contributiva, la corrupción gubernamental… Todo eso es igual en Grecia que en Puerto Rico”, aseveró.

 

“En términos de la magnitud de la crisis, obviamente Grecia está a un nivel mucho más complicado y mucho más profundo que Puerto Rico, y yo espero que nosotros no lleguemos allí”, afirmó.

 

El gobierno en Grecia ha ordenado el cierre de los bancos durante seis días laborables e impuso restricciones a los retiros de efectivo. La crisis financiera de Grecia, que ha durado cinco años, ha puesto en duda la permanencia del país en la Unión Europea y en el bloque de 19 naciones que utilizan el euro como moneda común.

 

En un informe difundido el lunes por Krueger y otros expertos se afirma que la deuda fiscal puertorriqueña es mayor de lo pensado y se exhorta al gobierno a que actúe rápidamente.

 

“Política, legal y organizacionalmente, esta es una tarea enorme y también urgente: el dinero en la cuenta del gobierno puede evaporarse ante los retrasos, reduciendo el espacio de maniobra e intensificando la crisis”, se afirma en el documento.

 

Los economistas elogiaron al gobierno de García por subir los impuestos, hacer reformas en pensiones y reducir y congelar el gasto, pero también destacaron que las previsiones de ingresos sistemáticamente superaron la recaudación.

 

Agregaron que políticas deficientes han lesionado la economía de Puerto Rico, que está en recesión desde hace casi nueve años.

 

“El crecimiento no sólo ha sido bajo, sino que la producción se ha contraído en casi la última década, algo considerable para una economía que no tiene conflictos civiles ni una crisis financiera manifiesta”, dijo el informe.

 

El secretario de Hacienda de Puerto Rico, Juan Zaragoza, reconoció que los ingresos fiscales generados este año fueron menores a las expectativas y señalo que “no me sorprende que no tenemos dinero”.

 

Zaragoza propuso un plan de entre cinco y siete años para enfrentar los problemas económicos, pero señaló que Puerto Rico no adoptará necesariamente todas las recomendaciones del informe.

 

El volumen de fondos de inversión estadounidenses expuestos a la deuda puertorriqueña es relativamente pequeño, pero no insignificante.

 

La firma de análisis de fondos de inversión Morningstar calcula que 377 de 1.884 fondos de bonos tienen una parte de la deuda puertorriqueña con un valor nominal de 11.330 millones de dólares.

 

Cuatro de los cinco fondos más grandes que poseen deuda de la isla se encuentran con el administrador de fondos Oppenheimer, según Morningstar.

 

La Casa Blanca lanzó el lunes un balde de agua fría a la idea de un rescate financiero paraPuerto Rico, y en su lugar solicitó al Congreso que considere cambiar la ley para que el gobierno y las agencias públicas de la isla puedan declararse en bancarrota.

 

El portavoz de presidencial Josh Earnest informó el lunes que el gobierno federal podría facilitar experiencia financiera y acceso a los recursos existentes.

 

“Nadie en el gobierno ni en el Distrito de Columbia está considerando un rescate federal paraPuerto Rico”, declaró Earnest. “Sin embargo, continuamos comprometidos para trabajar conPuerto Rico y sus autoridades en sus acciones para enfrentar los serios desafíos”, agregó.