El cantante británico George Michael pudo morir debido a una sobredosis accidental de estupefacientes y alcohol, según declaró su amigo de la infancia, Andros Georgiou, a la cadena BBC.

 

Esta persona cercana al artista, que fue hallado muerto el día de Navidad en su casa en el barrio de Highgate, en Londres, explicó que Michael había comenzado a tomar drogas duras en los últimos años, pero rechazó la posibilidad del suicidio.

 

La policía británica ha indicado que la autopsia efectuada al cantante y compositor ha sido “poco concluyente”, y espera los resultados de otras pruebas para determinar con más exactitud la causa de su muerte. Se cree que Michael falleció debido a un fallo cardíaco y se ha descartado hasta la fecha que haya habido alguna circunstancia sospechosa en su muerte.

 

“Sólo creo que tomó una gran cantidad de algo, que mezcló con antidepresivos y otros fármacos con los que se trataba y con alcohol. Su corazón, simplemente, dejó de latir”, relató Georgiou, quien mantenía una relación familiar con el cantante, hasta el punto de llamarse primos.