SAN DIEGO.  Los ocho prototipos de lo que podría ser el nuevo muro entre Estados Unidos y México serán evaluados durante un periodo de entre uno y dos meses, informó hoy la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de EU.

 

“La Patrulla Fronteriza y otro número de organizaciones van a estar probando si estas paredes funcionan, usando herramientas y otro tipo de aditamentos para ver si pueden vencer las características que tiene esta frontera”, dijo hoy a Efe Carlos Díaz, vocero de CBP.

 

La construcción de los prototipos del que podría ser el nuevo muro entre México y Estados Unidos que desea levantar el presidente Donald Trump comenzó el martes en el área de Otay Mesa, en California, con el inicio de las obras por parte de las seis compañías seleccionadas en el proceso de licitación.

 

Las firmas, que construirán cuatro prototipos de cemento y otros cuatro de otros materiales, tienen desde el martes 30 días para levantar sus modelos de muro, cuyos prototipos son trabajados en una zona muy vigilada por las fuerzas del orden, en espacios de 60 por 60 pies (18 x 18 metros) y a escasos metros de la ya existente valla fronteriza con México.

 

Entre las características que debe tener el muro, además de tener una altura de entre 18 y 30 pies (5,5 y 9,1 metros), es que se pueda ver de un lado al otro de la frontera y que sea construido de tal forma que no se pueda “cavar por debajo”, detalló el portavoz de la agencia federal.

 

Las autoridades son conscientes de que un nuevo muro por sí sólo no frenará la inmigración de indocumentados, sino “una combinación de recursos, tecnología, la pared y los agentes, que son los que a final de cuentas hacen los arrestos y hacen su trabajo para proteger la frontera”, señaló Díaz.

 

En este segundo día de obras se reportó que uno de los trabajadores en el área tropezó y cayó a un hoyo de 40 pies (unos 12 metros), aunque sin sufrir heridas de consideración.

 

“El individuo está bien, está trabajando mientras estamos hablando, pero fue un momento en que se activaron todos los protocolos de seguridad”, indicó Díaz.

 

La zona de construcción se encuentra altamente resguardada y las autoridades locales han designado un área especial para manifestantes, en caso de que se registren protestas masivas organizadas por quienes se oponen al muro.

 

Sin embargo, asociaciones defensoras de los derechos humanos en San Diego mantienen firme su postura de no convocar a manifestaciones, ya que enfocarán sus recursos en evitar que el Congreso apruebe financiación para el levantamiento del muro fronterizo.

 

La construcción de este muro fue una de las principales promesas electorales del presidente, que, sin embargo, carece de los fondos millonarios para su construcción, por lo que Trump llegó a amenazar con provocar un cierre parcial del Gobierno si los demócratas se niegan a incluir en el presupuesto los fondos para levantarlo.

 

JMSJ