NOGALES, ARIZONA. Cientos de manifestantes se congregaron hoy en ambos lados de la frontera entre México y Estados Unidos, en una protesta binacional conjunta, para demandar el cese de la militarización en la zona y frenar la construcción de muros.

 

La protesta se realizó al mediodía de este sábado, sobre la Calle Internacional en Nogales, Arizona, y la vialidad del mismo nombre en Nogales, Sonora, separadas por el muro fronterizo, donde se colocaron estrados en ambos territorios.

 

De manera alternada, los oradores, unos en territorio mexicano y otros en el estadunidense, demandaron la desmilitarización de las fronteras, el alto a la construcción de muros, y el fin a las intervenciones de índole económica, militar y política de Estados Unidos en Latinoamérica.

 

Entre, discurso y discurso, grupos musicales en uno y otro lado, entretenían a los asistentes a la manifestación, estimados por los organizadores en unos 500 en el lado estadunidense y unos 300 en el mexicano.

 

La protesta formó parte de las actividades realizadas en el marco del Encuentro en la Frontera, una convergencia de tres días para manifestarse en contra de la “militarización” de la región fronteriza y la “criminalización” de los migrantes y refugiados.

 

El encuentro es organizado por el grupo interreligioso de derechos humanos, School of Américas Watch (SOA Watch).

 

El grupo decidió este año sustituir su protesta anual en la que exige el cierre de una escuela de entrenamiento militar dedicada a capacitar a los ejércitos de Latinoamérica en el Fuerte Benning, en Georgia, para manifestarse contra la militarización de la frontera|.

 

Al participar, Isabel García, una activista de la Coalición de Derechos Humanos de Arizona, destacó que el grupo SOA Watch se haya enfocado ahora a protestar contra la militarización de la frontera, luego de 25 años de demandar que Estados Unidos deje de dar entrenamiento a militares latinoamericanos.

 

“Y es que es el mismo problema”, dijo García. “El problema está en estas políticas de intervención que obligan a la gente a emigrar, separan a las familias y causan muerte”.

 

La activista dijo que desde 1994 más de tres mil inmigrantes indocumentados han muerto tan solo en la frontera de Arizona con México. “Estas han sido muertes por políticas”, señaló.

 

Shena Gutiérrez, integrante de la Red de Víctimas de la Patrulla Fronteriza, denunció el frecuente uso de fuerza excesiva contra indocumentados de parte de los agentes fronterizos.

 

El esposo de Gutiérrez, José, sufrió en 2011 lesiones cerebrales tras ser aprehendido y golpeado por la Patrulla Fronteriza en San Luis, Arizona.

 

La intervención de Gutiérrez fue recibida entre gritos de “Abajo, la Migra Asesina” de parte de algunos de los manifestantes.

 

Desde el lado mexicano, hablo Héctor Barajas, fundador de la Casa de Apoyo al Veterano Deportado, que ayuda en Tijuana, Baja California, a los inmigrantes que han servido en las fuerzas armadas estadunidenses, pero que han sido deportados por cometer alguna infracción o delito.

 

Barajas denunció las intervenciones militares de Estados Unidos en Latinoamérica y la forma en que los inmigrantes son usados por el ejército de este país para lograr sus fines en la región.

 

En la protesta, participo también Néstora Salgado, la activista mexicana que fue comandante de la policía comunitaria en la comunidad de Olinalá, en el estado de Guerrero, y fue encarcelada durante casi tres años acusada de secuestro.

 

Salgado dijo que se requiere de la organización ciudadana para “diseñar el camino” y poner fin a las políticas de avaricia de gobiernos y empresas transnacionales que provocan pobreza en las comunidades de Latinoamérica y general la migración.

 

Grupos musicales, entre los que destacó el rapero Olmeca, el cantante folclórico Pablo Peregrina y el grupo Poetas de Paz, entretuvieron a los manifestantes con canciones relacionadas a los temas que los congregaron aquí este sábado.

 

“Este día vamos a romper la frontera. La frontera no existe”, dijo el rapero Olmeca al cantar desde el lado mexicano para los asistentes en ambos lados de la frontera, y exigir también el cese de las deportaciones.

 

“Oye mi gente (…) traemos la fuerza (…) la libertad es mi única bandera”, señalo la letra de una de las canciones del grupo Poetas de Paz.

 

La manifestación fue vigilada en forma discreta por agentes de la policía de Nogales, Arizona y Nogales, Sonora, y fue notable la ausencia de agentes de la Patrulla Fronteriza en el lado estadunidense, que no pasaron por el lugar durante las casi tres horas que se prolongó el evento.