A causa de la violencia desatada por la disputa territorial entre los cárteles en México, y los esfuerzos del gobierno por erradicar al crimen organizado provocaron que durante 2014, nueve mil mexicanos fueran desplazados de su lugar de origen hacia otros estados del país. De acuerdo con el informe 2015 del Observatorio de Desplazamiento Interno, en el país suman 281 mil 400 personas en esa condición.

 

Según la estimación revelada ayer por el organismo no gubernamental internacional, la violencia criminal, ligada en su mayoría a los cárteles de la droga, además de causar la muerte de civiles y una alta incidencia de otros delitos y violaciones a derechos humanos derivó que en el último año en al menos diez entidades se haya presentado el fenómeno de desplazamiento interno.

 

“La movilidad y la fragmentación de tráfico de drogas y otros grupos criminales, como resultado de las operaciones militares contra ellos, y sus luchas por controlar territorio significa que los patrones de desplazamiento en México son cambiantes y diversos. Las personas han sido desplazadas en masa y en regueros, ya sea de un área urbana a otra, como en Chihuahua, Tamaulipas y Veracruz”, indica el informe.

 

Asimismo, señala los movimientos registrados de regiones propiamente rurales y semi-rurales hacia zonas suburbanas, como es el caso de Chiapas, Michoacán, Oaxaca y Sinaloa; de suburbanas a zonas urbanas en Michoacán y Sinaloa; urbana a zonas suburbanas, en el caso de Veracruz; e intra-urbano, es decir al interior de la misma zona, como es el caso de Chalco, Nezahualcóyotl, Matamoros y Ciudad de México

 

Como parte de esos factores detonantes del desplazamiento interno en México, el Centro de Vigilancia de Desplazados Internos reitera que las condiciones de inseguridad y violencia se hicieron más evidentes a partir de hechos ocurridos en 2014 como las “ejecuciones extrajudiciales” en Tlatlaya, Estado de México; la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa; los al menos mil cadáveres hallados en fosas clandestinas de Guerrero; así como la alta incidencia de feminicidios, desapariciones forzadas y casos de tortura.

 

“La respuesta de mano de las fuerzas de seguridad continúan en México y el Triángulo del Norte, las operaciones militares en México han aumentado violaciones de los derechos humanos, en particular ejecuciones extrajudiciales, el asesinato selectivo de mujeres, desapariciones forzadas, la tortura y detenciones arbitrarias”, señala el documento.

 

Al respecto de las más de 280 mil personas que fueron desplazadas, aproximadamente nueve mil de ellas en 2014, el organismo indica que actualmente no se cuenta por parte del gobierno de una cifra oficial que contemple a ese sector de la población.