Arnoldo Ochoa González, secretario de Gobierno de Colima, explicó que el repunte de violencia en la entidad se debe a factores como la falta de valores, adicciones y la disputa del puerto de Manzanillo por grupos del crimen organizado.

 

 
Durante una reunión con el  Consejo Ciudadano 100 por Colima, realizada el domingo pasado, afirmó que “la violencia y los índices delictivos están ocurriendo en todo el país, y Colima no es un ínsula; tenemos los mismos problemas que existen en otros estados de la República y nosotros estamos trabajando para resolver lo nuestro”.
El encargado de la política interna de Colima atribuyó el incremento de la criminalidad a la pérdida de valores y crisis internas de las familias.

 

 
“Ningún sistema educativo, llámese como se llame, va a sustituir al padre de familia, ni tampoco ningún sacerdote logrará suplir a un padre, pueden coadyuvar y pueden ayudar, al igual que el sistema educativo debe formar”, dijo ante activistas.

 

 
En la víspera, un cúmulo de Organizaciones de la sociedad civil alertaron por el aumento de delitos de alto impacto, así como del fuero común, tales como atracos a transeúntes, casas y comercios.

 

 
Al respecto, Ochoa consideró que “80% de los robos a casa-habitación son menores a cinco mil pesos, eso significa que es un problema ligado a las adicciones, donde el joven se roba la alcancía o el botecito donde la señora está guardando para la renta, para la luz, porque quien lo sustrajo sabía dónde estaba; entonces comienzan robando en sus hogares y cuando se les pone un freno van y se roban el tanque de gas del vecino o se meten a la casa del compadre y se roban el reloj, así empiezan”.

 

 
El funcionario ejemplificó con los atracos a comercios, donde “un consumidor adicto que anda en la crisis de la droga y por eso agarró el cuchillo y fue y asaltó una de esas tiendas; igual ocurre con los robos a transeúntes, que son asaltados con una navaja o un cuchillo y los robos son de 200 peso, o el reloj, o un celular, y todos son farmacodependientes”.

 

 
Sobre los delitos de alto impacto, en específico el homicidio doloso, cuyas cifras ponen a Colima en los primeros lugares del país, señaló que se trata de una disputa del crimen organizado por el puerto de Manzanillo, además, justificó que al ser la entidad menos poblada del país, un episodio de violencia dispara las cifras.

 

 

Cifras

 
2016 fue el año más violento en la historia de Colima, con 600 homicidios dolosos.

 

 

359% aumento ese delito, en comparación con los 167 registrados en 2015