Seis agentes se han suicidado en la última semana por las duras condiciones de trabajo durante el despliegue para afrontar la ola de manifestaciones y protestas antigubernamentales que se registran Turquía, denunció hoy un sindicato del cuerpo policial turco.

 

En la última semana “se han suicidado seis de nuestros agentes”, dijo Faruk Sezer, presidente del sindicato policial Emniyet-Sen, al diario turco “Hürriyet”.

 

Señaló que la causa eran las condiciones extremadamente agotadoras en las que tienen que trabajar los agentes, enviados desde otras ciudades a reforzar las plantillas de Estambul, Ankara y el resto de principales focos de protesta, sin que se les haya proporcionado alojamiento adecuado.

 

“Duermen sobre sus escudos o sobre cartones”, denunció Sezer, subrayando las agotadoras jornadas, de hasta 120 horas consecutivas, que tienen que cumplir, sin recibir tampoco alimentación apropiada.

 

“No sólo sufren la violencia de los manifestantes, sino también la del propio cuerpo policial”, lamentó el sindicalista, quién alertó de que la ciudadanía puede perder todo respeto a la institución al ver las miserables condiciones en las que trabaja.

 

Sezer prometió enviar a la Fiscalía las fotografías que atestiguan la mala atención a los agentes para denunciar a los responsables, apenas terminen las protestas iniciadas por la defensa del parque Gezi en Estambul y que se han extendido ya a casi todas las provincias de Turquía.

 

“Poner a los policías a trabajar en estas condiciones es equivalente a una traición a la patria”, denunció.