La Procuraduría General de Justicia capitalina rescató a 47 mujeres que eran explotadas como sexo servicio al interior de un bar, ubicado en calle 4, colonia San Pedro de Los Pinos, delegación Álvaro Obregón.

 

Explicó que derivado de la denuncia de dos víctimas, elementos de la Policía de Investigación (PDI) en coordinación con personal de la Policía Federal, cumplimentaron una orden de cateo otorgada por el juez 28 Penal, en el referido establecimiento mercantil y aprehendieron a cinco personas.

 

En rueda de prensa, la titular de la Fiscalía Central de Investigación para la Atención del Delito de Trata de Personas, Juana Camila Bautista Rebollar, precisó que los detenidos son: Ignacio Alcántara Cante, Ezequiel Zamora Mayorga, Andrés Rojas González, Rosalinda León Avalos y Sergio Ramírez Gorospe.

 

Bautista Rebollar detalló que las 47 mujeres rescatadas, originarias de México, Venezuela, República Dominicana, Honduras, Cuba, Colombia y Eslovenia, recibieron apoyo psicológico, médico y orientación jurídica.

 

“El dictamen de psicología forense determinó afectación y alto grado de vulnerabilidad, por lo cual la subprocuraduría de Atención a Víctimas del Delito y Servicios a la Comunidad intervino para brindarles apoyo integral”, apuntó la funcionaria.

 

Señaló que como parte de las diligencias ministeriales, la fiscalía aseguró el inmueble que será propuesto para la aplicación de la Ley de Extinción de Dominio, y recabó declaración a las víctimas, quienes previo reconocimiento en la cámara de Gessel formalizaron la denuncia y se ejerció acción penal contra los cinco imputados.

 

Indicó que los hombres fueron consignados al Reclusorio Preventivo Oriente y la mujer al Centro Femenil de Readaptación Social Santa Martha Acatitla, a disposición del Juez Penal en turno, como probables responsables de delito de trata de personas, en su modalidad de explotación sexual por prostitución ajena.

 

La funcionaria mencionó que la mecánica de explotación sexual consistía en reclutar a las mujeres para prestar servicio como bailarinas, pero una vez contratadas eran obligadas a ejercer el sexo servicio en un cubículo privado, ubicado al interior del bar.

 

Agregó que también salían del local para sostener relaciones sexuales en los hoteles del rumbo por espacio de 45 minutos.

 

“Las ofendidas debían cubrir una cuota de consumo de bebidas alcohólicas e ingerirlas con los clientes, si no alcanzaban la cantidad requerida recibían una sanción económica. El copeo incluía bailes eróticos y permitir que los consumidores les hicieran tocamientos de índole sexual”, expuso.

 

Finalmente, refirió que de las declaraciones, se desprende que los administradores se quedaban con el mayor porcentaje del dinero obtenido por todos los servicios que realizaban las afectadas.