WASHINGTON. Un nuevo informe publicado por INCRA, la Agencia Internacional de Calificación Crediticia sin Ánimo de Lucro (International Non-profit Credit Rating Agency), es optimista sobre el futuro de México: en los próximos años, es probable que el país sea testigo de un crecimiento acelerado a partir de la actividad inversora, las exportaciones y los ingresos petroleros.

 

La calificación de INCRA para México es mayor que las que le otorgan las 3 grandes agencias calificadoras de crédito.

 

En sus evaluaciones de deuda soberana, INCRA utiliza indicadores a futuro además de los datos macroeconómicos tradicionales. Estos indicadores son altamente cualitativos, e incluyen, por ejemplo, las capacidades de gestión y reforma del gobierno, además de las inversiones en educación e infraestructura. En general, la elevada calificación y las perspectivas positivas de México reflejan el crecimiento y los recientes esfuerzos de reformas del país.

 

En México hay importantes programas de reformas económicas en marcha, resultado de la cooperación entre partidos políticos. La lista de las modificaciones propuestas en los años recientes es impactante. Sectores tales como educación, antimonopolios, energía, comunicaciones, trabajo y finanzas han sido todos sometidos a reformas sustanciales. El FMI estima que dichas reformas finalmente fomentarán un crecimiento anual del PIB del 3,5-4,0%, y el gobierno mexicano considera que el aumento del resultado potencial podría ser inclusive mayor. Los resultados de las elecciones de junio implican que estos cambios van a seguir. Sin embargo, si bien se han adoptado muchas reformas, la mayoría enfrenta un camino dificultoso hacia su implementación.

 

Si bien el petróleo sigue siendo una importante fuente de ingresos para el gobierno federal, la participación del sector en la economía total ha declinado. No obstante, los mayores ingresos fiscales de fuentes no petroleras más que compensaron la caída de ingresos fiscales procedentes del sector petroleros durante los primeros cinco meses de 2015. El gobierno espera una leve caída de la producción petrolera en 2015 y posteriormente un modesto aumento, a medida que compañías extranjeras empiecen a producir en 2016, con una producción global que se estima que aumentará y se estabilizará en alrededor de 3 millones de barriles por día en 2019. Si ello no ocurre según lo planeado, y/o los precios del petróleo permanecen bajos, serán necesarios nuevos ajustes futuros al gasto gubernamental.

 

La Fundación Bertelsmann desarrolló su propuesta de la INCRA (Agencia Internacional de Calificación Crediticia sin Ánimo de Lucro, International Non-profit Credit Rating Agency) tras la crisis financiera de 2008 y las consiguientes críticas a las prácticas de las principales agencias calificadoras de crédito. El primer informe que detalla el concepto de la INCRA y las primeras calificaciones de países fueron publicadas por la Fundación en 2012. La Fundación considera que las calificaciones de INCRA ofrecen una mayor calidad, al incluir una amplia gama de indicadores específicos macroeconómicos y los denominados indicadores a futuro, que reflejan el desarrollo socioeconómico de un país. Además, el concepto de la INCRA ofrece una mayor transparencia en el proceso de calificación. La implementación legal del modelo INCRA procura además eliminar los conflictos de intereses que son inherentes al actual sector de las agencias calificadoras de crédito.